Desde la Asociación de Capitanes manifestaron descreer de la crisis aguda de la que hablan las cámaras, aunque no desconocen el impacto de la crisis europea. Si bien harán el planteo de aumento por su parte, no descartan acompañar al sector trabajador pesquero
En un comunicado firmado por Jorge Frías, secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca, se planteó que no debía sorprender “que la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa), decidan cuándo es oportuno declarar públicamente sus necesidades financieras y mucho menos que la respuesta deba venir del Estado cuando las ganancias dejan de ser las pretendidas”.
Se refería a una nota que hicieron pública las cámaras, el pasado 12 de enero, para pedir “medidas de apoyo con urgencia para asegurar la subsistencia de empresas pesqueras”.
En este sentido, Frías tuvo en cuenta que “la crisis económica y financiera de cada una de las empresas no responde siempre a una misma causa”, por lo que las soluciones no serán idénticas. Y enseguida disparó: “Muchas han incumplido con toda norma existente y al momento de ‘arreglar’ sus propios errores recurren a concursos o quebrantos, los que terminan pagando siempre los trabajadores”.
“No nos asustemos con el término ‘quebranto’ –utilizado por los empresarios en su comunicado-; ya lo hemos oído muchas veces y no siempre ocurre”.
En este sentido, planteó que los barcos no están saliendo porque la merluza no se encuentra cerca de estas costas –lo que genera mayores costos y tiempo de embarcación- y las cámaras frigoríficas están “ colmadas de captura”. “No es falta de rentabilidad, pasado febrero o marzo, las embarcaciones comenzarán a salir”, vaticinó Frías.
“Algunos empresarios creen tener la llave de la puerta al mar por ser dueños de los barcos, pero se equivocan porque no son dueños del recurso. Los dueños van y vienen, cambian de apellido y nacionalidad, los trabajadores son los mismos y al mar van los pescadores”, remarcó el dirigente gremial.
Frías no obvió la crisis que se vive en Europa, principal consumidor de los productos de exportación, ni que afecte los valores de mercado y la rentabilidad empresaria. Pero ante ello, marcó: “Los clientes de los empresarios pesqueros argentinos han de ser propensos a bajarles los valores en malos momentos, pero no a subirlos cuando son buenos; los empresarios hacen lo mismo con los trabajadores y es esto lo que obliga a los gremios representativos a ser descreídos”.
El sector empresario había hablado de la supuesta “pérdida de capital de trabajo” recordando la década del ’80. “Lo hacen con sabiduría, producto de la experiencia de haber sido parte y responsable de esa década, pero no necesariamente esto ocurre por trabajar a pérdida -este concepto es racionalmente inaceptable- sino porque han llevado esos capitales a otros sectores o otras actividades o fuera del país”, cuestionaron los Capitanes de Pesca.
Frente a ello, señalaron que “una opción más decorosa” sería que el sector empresario aúne esfuerzos con los gremios, “para que se reduzca o elimine el impuesto a las ganancias que se le aplica a los trabajadores”.
“Este necesario logro brindaría descompresión a ambos sectores ya que los trabajadores no deberían reclamar aumentos salariales en esta coyuntura y no dejaría opción a trabajadores y salarios no registrados. Es una opción al clásico pedido de eliminación y reducción de aranceles”, marcó Frías.
“Cómo ser crédulos los gremios cuando escuchamos la nefasta frase que se mantienen trabajando los barcos y fábricas en plena actividad, pero trabajando a pérdida, cuando es bien sabido que la rentabilidad la obtienen con el procesado y que cargan gastos que no corresponden sobre la administración de los buques”, arremetió el dirigente.
Capitanes no participó de la mesa intersindical que se conformó la última semana para articular el reclamo salarial. El dirigente planteó que se debía a cuestiones “orgánicas”, pero esto no implicaba que llegado el caso no acompañarán cualquier posible medida de fuerza.
“Los gremios marítimos y portuarios tenemos características salariales muy diversas y no resulta sencillo encontrar coincidencias para un frente común”, mencionó en este sentido y especificó: “Capitanes de Pesca cuenta con un reciente convenio colectivo de trabajo, emplazado para el mes de marzo próximo a su actualización y daremos cumplimiento con lo pactado”.
“No obstante -sumó- es de pleno conocimiento por parte de la Cámara de Armadores que nuestro reclamo se basará siempre en la participación de la producción y en el reconocimiento del salario básico, sustentando este reclamo en la propia crisis que las empresas denuncian magnificada o no”. “Solo el salario básico, por mínimo que sea, dará una luz de dignidad a nuestros representados”, determinó.
Frías prefirió no hablar de porcentajes. El reclamo, dijo, tendrá que ver con la particularidad de su convenio y el artículo que se aplique. “No es difícil pedirlo, difícil es conseguirlo”, señaló. “Sin dudas no habrá concesiones salariales, pero tampoco pondremos en juego los puestos de trabajo y oportunamente acompañaremos el reclamo de todo sector trabajador”, dejó en claro.

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