Empresarios insatisfechos tras encuentro del sector

Sin resultados concretos”, dijo uno de los ejecutivos de las empresas pesqueras que participaron de un encuentro, concretado la semana pasada. Una opinión diferente a la de los gremios que, si bien fueron cautos, mostraron su satisfacción por la reunión.
La grave situación en que se encuentra gran parte de las empresas del sector pesquero, pero en particular las que tienen asiento en la Patagonia, exige prontitud en la adopción de medidas para afrontar un corto plazo que se presenta cada vez más complicado.

Por ello hubo un encuentro para realizar un diagnóstico y avizorar la temporada que se inicia en un sector que viene golpeado. Ese fue el objetivo del encuentro que encabezó el propio ministro de la Producción y que nucleó a los empresarios, los gremios y las autoridades municipales de Puerto Deseado y provinciales, de la que La Opinión Austral diera cuenta en su momento y sobre el que los gremios plantearon su satisfacción.

“La síntesis, es que fue un encuentro sin ningún resultado concreto. Se dijo y se analizaron cuestiones que a esta altura ya no hay nadie que no sepa. Fuimos con alguna expectativa que desde el gobierno santacruceño tenían pensando implementar algún tipo de medidas, pero la verdad es que nos llevamos la desagradable sorpresa que apenas están en la etapa de diagnóstico, como si estos problemas hubieran empezado ayer”, le dijo un ejecutivo, representante de una de las compañías que tienen radicaciones industriales en la localidad de Puerto Deseado, a la revista Puerto.

La llegada del fin de año y el incierto panorama del que viene disparó la reacción de los gremios que impulsaron una convocatoria, planteada desde el gobierno provincial, para que confluyeran todos los actores vinculados a la industria pesquera. Los representantes de las pesqueras, consultados por la publicación especializada, coincidieron en expresar su desazón por el trámite del encuentro, toda vez que, aseguran, apenas sirvió para hacer catarsis y cada sector detallar los problemas que tiene, pero se mostraron alarmados por la ausencia de políticas o planificación de medidas.

“Se están dando una serie de circunstancias negativas que si no se toman medidas rápidas, muchas empresas no van a tener más opción que cerrar o achicar personal. Este año se pescó mucho langostino, pero el precio es bajísimo. Europa está ‘sobrestockeada’ de langostino y el precio se derrumbó. En la Argentina tenemos una inflación en dólares que nadie la quiere reconocer. Y, en la Patagonia, los costos de producción no paran de subir: combustibles, salarios, insumos, transporte, todo es más caro”, indicó al graficar la situación.

Del mismo modo, y atento a las recientes medidas del gobierno nacional de recorte de subsidios, hay temor porque la rebaja que tuvieron las retenciones a las exportaciones pesqueras se eliminen en febrero próximo, lo cual representaría otro golpe a la actividad.

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