Tras conocerse los datos sobre la caída en la actividad de los cuatro grandes sectores de la economía --construcción, industria, comercio y servicios-, los empresarios trazan un análisis y anticipan qué puede venir en la ciudad y la región. No hay muchas expectativas de mejoras en lo que resta de 2010
Entre los primeros están las casas de electrodomésticos y otras actividades como por ejemplo las fábricas de muebles, que no dieron abasto a la hora de fabricar mesas para televisores y plasmas. También las empresas de televisión por cable vieron mejorar sus conexiones por el efecto Sudáfrica. Por supuesto que dentro de este grupo no es posible dejar afuera a quienes comercializaron merchandising vinculado a la selección de Diego Maradona. En las calles y en los locales del centro, la venta de remeras, gorros y vuvuzelas fue una constante.
Lo cierto es que ya sin la selección argentina dentro del torneo y cuando apenas quedan cinco días para la final, el efecto en la economía empieza a disiparse. Y con ello, algunos ya ven que se asomará un semestre complejo.
“Nos preocupa especialmente que la gente se endeudó mucho durante estos meses y hasta en 50 cuotas. Por eso creemos que el poder de compra para el resto del año seguramente se va a resentir, especialmente porque además sigue la suba de precios y difícilmente los salarios ganen esa carrera”, sentenció Carlos Brancher, presidente de la Cámara Mercantil.
Por su parte, Raúl Gutiérrez, del sector inmobiliario, destacó que “la actividad se mantiene a buen ritmo, pero especialmente en los sectores de alto poder adquisitivo. La clase media está muy complicada. Las principales operaciones inmobiliarias se dan en los countries y en edificios. Pero la imposibilidad de contar con créditos blandos mantiene a todo el sector de recursos medios fuera del mercado”, indicó.
Como se recordará, durante el último fin de semana un informe de la Fundación Ege advirtió sobre un caída en la actividad de los cuatro grandes sectores de la economía: construcción, comercio, servicios e industria.
De todos modos, dentro de esa tendencia hay de todo. Y también depende con qué momento de la economía se compare. Las tiendas de ropa tienen este año un mejor momento que en 2009, pero nada parecido a lo ocurrido en 2007.
Esto mismo puede extenderse a otros rubros. Marcelo Capaldi, de la Cámara de la Madera de Río Cuarto, señaló que “la situación de la industria maderera en general tuvo algunas mejoras durante el mundial como rebote del auge de los LCD, lo que terminó impulsando la venta de mesas para televisores. Sin embargo, en general está muy estancada y ahora que pase ese efecto se notará más. Las carpinterías que hacen muebles a medida trabajan en el día a día, muy distinto a lo que se vivía por ejemplo en 2007, cuando tuvimos el pico de ventas y la situación era muy buena”, explicó el empresario. Y agregó: “En estos momentos debemos decir que no estamos mal como en el segundo semestre de 2008 y todo 2009, pero tampoco tan bien como hace tres años. Y el panorama hacia adelante es más o menos el mismo, no hay grandes expectativas de cambio, especialmente porque notamos un freno importante en la construcción, que para nosotros es vital”, remarcó.
Sobre este último punto, Antonio Madeddu, presidente de la Cámara de la Construcción, indicó que “está todo bastante quieto y creo que la falta de políticas vinculadas al agro, que potencien a ese sector, es para nosotros una de las razones centrales”.
“Hay mucha cautela de los inversores que no ven con claridad lo que puede pasar y por otro lado en la parte pública la obra está prácticamente frenada”, explicó Madeddu antes de remarcar la necesidad de avanzar con el Código de Planeamiento Urbano y concluir con la discusión sobre los retiros, dos razones que también colaboran en mantener la actividad con poco movimiento.
En el sector hay ya unos dos mil obreros desocupados, cuando en 2007 las empresas debían recurrir a mano de obra de otras provincias para poder avanzar en la construcción de edificios. El boom ya pasó.
Con todo, la mayoría de las empresas tiene hoy una mejor situación que la registrada hace un año, cuando al final del conflicto con el campo se solapaba la crisis financiera internacional. Pero todas añoran los meses de 2007, cuando la actividad mostraba su mejor nivel. Lo cierto es que a esto debe sumarse un magro resultado de la cosecha gruesa, con rindes por debajo de la media en la región, un factor clave para el crecimiento de la economía local, lo que hace pensar a los empresarios que el segundo semestre en el mejor de los casos será igual al primero.
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