Mestre transmitió la preocupación de los hombres de negocios al canciller. El senador por Córdoba pidió cerrar el tema para no afectar las exportaciones.
La cuestión de la supuesta existencia de una "diplomacia paralela" en la relación económica con Venezuela que ejercería el ministro de Planificación, Julio De Vido, irrumpió ayer en una reunión del canciller Héctor Timerman con senadores nacionales.
El almuerzo en el Palacio San Martín pretendía ser el primer encuentro, entre protocolar y de trabajo, del sucesor de Jorge Taiana con los integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta.
Pero la cuestión la introdujo el senador Ramón Mestre (UCR-Córdoba), cuando la reunión transcurría por andariveles menos ríspidos.
Fue entonces cuando el único opositor de los ocho senadores presentes le planteó el asunto a Timerman. Mestre sostuvo la necesidad de "resolver" el asunto ante el peligro de que puedan afectarse exportaciones e inversiones de pequeñas empresas a Venezuela y perjudicarse fuentes de empleo.
Horas antes, en su despacho del Senado, Mestre había recibido la visita de un gerente de una empresa fabricante de maquinaria agrícola y de hidroelevadores con exportaciones a Venezuela. Para más datos, la empresa es de San Francisco.
También cordobesas son las empresas Hidro-Grubert y EMA, que habrían sido discriminadas últimamente en un plan energético que encara Caracas, según el polémico cable diplomático que envió el subsecretario de Integración de la Cancillería, Eduardo Sigal.
"No tengo problemas en hablar ante el Congreso para terminar con esta operación política", fue la reacción de Timerman. Antes de la reunión había dicho que "analizará" una eventual convocatoria parlamentaria. Es que el canciller y su par de Planificación podrían ser interpelados si avanza un pedido que hicieron anteayer los jefes de los bloques antikirchneristas en Diputados para que informen sobre la supuesta "embajada paralela".
Pasado. No quedó en eso la respuesta de Timerman. Además, le enrostró a Mestre que cuando la UCR estuvo en el gobierno hubo negociaciones internacionales "paralelas" desde el Ministerio de Economía. "No sé por qué ahora están poniendo este tema en tela de juicio", insistió.
Mestre dijo que no le constaban esas gestiones radicales e insistió en la necesidad de encontrar "una solución definitiva" al affaire con Venezuela, siempre con el argumento de que puede poner en peligro exportaciones y empleos. Hasta que terció el senador oficialista Marcelo Fuentes, quien insistió en calificar el asunto de "operación de la oposición" y pasar a escuchar el informe que sobre el G 20 dio el vicecanciller Alfredo Chiaradía.
El caso de los supuestos sobornos cobró fuerza con la declaración judicial que hizo el ex embajador en Venezuela Eduardo Sadous, quien luego testimonió ante la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados. Una copia de su declaración ante los diputados fue recibida en las últimas horas por el juez federal Julián Ercolini -a cargo de la investigación- pero fuentes judiciales dijeron que "no aporta ningún elemento nuevo" con respecto a la que había hecho ante el magistrado en abril pasado.







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