Empresario polirrubro y socio estrecho de Kirchner

Lázaro Báez tiene transacciones en Santa Cruz con el ex presidente
RIO GALLEGOS.- Los vínculos económicos entre Néstor Kirchner y el empresario polirrubro Lázaro Báez no son un mito vernáculo. Entre las transacciones visibles, ambos compartieron un fideicomiso para construir departamentos; empresarios vinculados a Báez compraron la casa de los Kirchner en Río Gallegos, y el hotel Alto Calafate -reconocido como propio por Kirchner- es administrado por un pool de empresas vinculadas a Báez.

Los lazos que no se encuentran a la vista indican que Báez fue beneficiado con millonarias obras públicas en Santa Cruz y en el resto del país, en tanto que en materia hidrocarburífera recibió la concesión de siete áreas petroleras en la provincia. Construye rutas y explora el subsuelo en búsqueda de petróleo.

En 2006, y de acuerdo con la propia declaración jurada del ex presidente Kirchner, en sociedad con Báez levantaron diez departamentos sobre la calle Mitre al 500, en esta ciudad. Para ello, Kirchner cedió un inmueble en propiedad fiduciaria en un fideicomiso y Báez puso la mano de obra. A finales de 2007, los departamentos color maíz estaban habitados y alquilados en su mayoría a gerentes de la empresa Austral Construcciones.

Al finalizar la edificación, Kirchner incorporó cinco departamentos por 352.000 pesos y compró los otros cinco a la constructora, por el mismo monto. Los diez departamentos (de 36 a 50 m2 cada uno) se alquilaron, en 2007, por 200.000 pesos, lo cual equivale al 28,4% de la inversión.

Un esquema similar se habría repetido en 2008 con dos complejos multifamiliares, según los letreros en la obra sobre la calle Mariano Moreno, casi esquina Perito Moreno, donde a fines de los 70 Kirchner adquirió una sencilla casita. Fue demolida y allí se erigió un complejo de departamentos. El responsable de la edificación fue Austral Construcciones.

Hace dos años, los Kirchner vendieron gran parte de las propiedades que habían comprado en Río Gallegos durante la dictadura y orientaron sus inversiones hacia El Calafate, donde adquirieron el hotel Alto Calafate por intermedio de la empresa Hotesur SA.

Para cumplir con esa obligación, Néstor Kirchner utilizó, según declaró públicamente, los dos millones de dólares que adquirió en plena crisis económica de 2008. En ese mismo tiempo, la hostería Las Dunas fue adquirida por gente vinculada con Báez. La actual costanera en obra, a cargo de Austral Construcciones (de Báez), llega hasta esta hostería, de naranja estruendoso, ubicada a 2,5 km del centro, luego de pasar al frente de la residencia presidencial.

El hotel Alto Calafate, la hostería Las Dunas y el coqueto restaurante de campo La Usina y una línea de transporte son administrados hoy por Valle Mitre SRL, en la que el escribano kirchnerista Leandro Albornoz y su esposa figuran como dueños, como publicó LA NACION en febrero pasado.

En las tres empresas, los nombres de los integrantes del directorio se repiten. Albornoz es conocido en la ciudad por ser el escribano oficial de Báez, y el abogado Roberto Saldivia, que integra el directorio de Hotesur, es abogado de Báez y cara visible en sus negocios. Hace unos días, Saldivia tuvo que dar la cara ante los 21 empleados despedidos de los restaurantes El Horreo y Puesto Molino que cerraron sus puertas en Río Gallegos. Ambos restaurantes estaban a nombre de Alternativa SA, donde aparece como titular la esposa del ex contador de Báez, Fernando Butti.

"Es inviable seguir con el establecimiento", fue la excusa para despedir a los 21 empleados gastronómicos: 19 fueron reubicados en empresas vinculadas a Báez. Lo que no parece inviable, sino que crece día tras día, son el polideportivo de tres pisos del Club Boca Río Gallegos, sobre la Av. Roca, y el estadio en ciernes para el mismo club presidido por Martín Báez. Quizá, los préstamos hipotecarios hayan sido destinados al hobby deportivo de los Báez.

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