Un empresario entrerriano le quiere vender arena a YPF

Leopoldo Cumini proveía a la petrolera años atrás y ahora gestiona un estudio de tres muestras de yacimientos de distintos puntos de la provincia. El gobierno nacional impulsa que sean argentinos los proveedores de la compañía.
YPF importa arena. Lo dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 4 de mayo en el acto en que promulgó la ley de estatización de YPF y presentó a Miguel Galuccio, quien días después se convertiría en titular de la petrolera de bandera.

No fueron pocos los que prestaron especial atención a las palabras de la jefa de Estado: “Somos el octavo país del mundo en extensión territorial, es imposible que no haya en algún lugar de nuestro país la arena que necesita YPF”, señaló la Presidenta, antes de dar a conocer que había encargado al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) una investigación al respecto.

De ese estudio aún no se conocieron resultados, pero Leopoldo Cumini, propietario de la empresa Gravafilt, una de las principales productoras y exportadoras de arena del país, fue uno de los que escuchó atentamente y empezó a trabajar al respecto.

Si bien se dice que las arenas canadienses y norteamericanas son ideales para la industria petrolera, Cumini tiene esperanzas de que las originadas en yacimientos entrerrianos puedan llegar a servir. Para eso, ya obtuvo dos muestras y está procesando una más y empezó gestiones para conseguir un análisis en el laboratorio de YPF.

“Fuimos proveedores de arena de YPF años atrás. El problema no es hacer la arena. Nosotros estamos en condiciones de hacer cualquier cosa, mucho más que antes. El tema es la materia prima. Ya tenemos una muestra de Concordia y otra de La Paz y estamos en busca de una tercera en Gualeguay”, contó Cumini a EL DIARIO.

Gravafilt hoy le sigue vendiendo arena a YPF, pero para destilería. “Buscamos un análisis serio para saber dónde estamos parados, ya que por mucho tiempo se objetó la calidad, pero también se pusieron piedras en el camino a las empresas nacionales por intereses creados”, señaló el empresario.

“Quiero saber si tenemos el material, hablando en términos geológicos. Por lo demás no hay problema, ya que si antes hacíamos las arenas que se necesitaban, ahora con más tecnología el proceso será más fácil y con mejores resultados”, señaló.

Sobre la posibilidad de que en otros lugares de la Argentina pueda existir la materia prima necesaria, Cumini mencionó únicamente a un sector de la provincia de San Luis. “En el resto del país no hay buenas arenas, por eso yo les vendo a todos”, indicó.

El perfil técnico de Miguel Galuccio y el hecho de que sea entrerriano, alientan a Cumini a obtener el análisis de su material. Además, inició gestiones a través de la Dirección de Minería de la provincia.

A sus expectativas se suman la política de generar nuevos proveedores locales para la industria petrolera definida por el gobierno. En ese marco, se presentó la semana pasada en Santa Cruz un programa de alcance nacional denominado Sustenta, centrado en el fortalecimiento de las empresas regionales a través de la mejora de la productividad, competitividad y calidad de los proveedores de productos y servicios vinculados a la actividad de YPF.

Arena de fractura

Las arenas que utilizan las petroleras se usan para un proceso llamado fractura hidráulica, que consiste en inyectar agua a alta presión en los pozos para fracturar la roca en la que el petróleo está atrapado y crear grietas por las que pueda fluir justamente hacia el pozo.

Al retirar la presión hidráulica, los fragmentos de roca tienden a reubicarse cerrando las grietas y reduciendo el flujo de petróleo. Entonces, se inyecta agua con una arena especial, casi de cuarzo puro, que ocupa las grietas e impide que los fragmentos de roca las cierren. Como la arena es más porosa, permite el flujo del petróleo.

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