Tras largos períodos de polémica la empresa de capitales estatales chinos dio comienzo a la obra en la zona de Estancia Violetas, a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Río Grande. La primera etapa consiste en el armado del obrador para luego dar paso a la construcción de la planta de urea. La firma DICON, que reconstruyó BGH tras el incendio, fue la contratada para esta fase de la obra.
De esta manera la firma encarará la construcción de una planta de urea cuya inversión se anunció en su momento e implicará el desembolso de 1000 millones de dólares.
Asimismo, aunque a más largo plazo, los inversionistas de la provincia de Shanxi habían declarado su intención de construir un puerto propio para exportar la producción.
La concreción de la inversión se viene dilatando con polémicas incluidas que se remontan a 2009, cuando, conocido el precio de venta de gas de regalías a 1,80 dólares el millón de BTU, desató los cuestionamientos de distintos sectores políticos y de la comunidad.
Si bien la Legislatura debió votar dos veces una ley para poder permitir el acuerdo, el proyecto también se encontró con la oposición de 30 mil firmas de los vecinos de la provincia, que impulsó y recolectó el Partido Federal Fueguino.
Principalmente se cuestionaba el hecho de estar de alguna manera «regalando» el gas debido a que el precio internacional superaba los 5 dólares el millón del BTU. Esto generó además una denuncia penal y cuestionamientos por parte de los organismos de control.
Luego de tantas idas y vueltas -el año pasado también incluyó el frustrado desembarco de materiales en el puerto de Ushuaia- parece haber llegado a su punto final, teniendo en cuenta que desde hace algunas semanas se comenzó la construcción del obrador que servirá para la concreción de la planta generadora de urea en la ciudad de Río Grande.
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