La compañía china TDFEyQ detalló que se prevén gastos cercanos a los 800 millones de dólares, cifra muy lejana a los 670 millones de pesos mencionados por la gestión Ríos. Además, garantizaron el 90% de mano de obra local, contra el 75% indicado por la Provincia. Se trata de la licitación más importante de la historia de Tierra del Fuego.
Las declaraciones de la cara visible de la empresa quintuplican la cifra dada a conocer oficialmente por gestión Ríos, quien había dicho que la inversión comprometida –la que se supone que está documentada a través de la oferta de referencia–, había sido de “alrededor de 670 millones de pesos”; y además elevó en un 15 por ciento la ocupación de mano de obra local, al establecer en un 90 por ciento y no en un 75 como informó el secretario de Hidrocarburos Eduardo D’Andrea, a través de gacetilla de prensa difundida por la Secretaría de Comunicación Institucional.
Respondiendo a las consultas efectuadas por el periodista Marcelo Fernández Pezzano, Lin dijo que el proyecto está dirigido a industrializar “urea y metanol” en dos plantas distintas”, calculando un plazo “entre 21 a 24 meses” para comenzar a construir la planta (sin especificar a cuál de ellas hacía referencia), a partir de la firma del “contrato definitivo”.
Abundando en datos, el vocero empresarial relató que “en principio” estimaban una inversión de “600 millones de dólares”, pero como ahora podrían tener que efectuar un tendido `para poseer “un gasoducto” sumó otros “30 ó 40 millones de dólares”; y como además, para exportar la producción deberán construir “un puerto propio”, agregó “entre 80 y 100 millones de dólares más”.
No obstante, como el valor internacional del acero se incrementó desde el año pasado a esta parte –tomando como referencia la fecha en que se rubricó el convenio de venta directa entre la gobernadora Fabiana Ríos con TDFEyQ, abortado por Justicia al declarar inconstitucional la ley 774 que la había habilitado–, Lin calculó la necesidad de invertir unos 50 ó 60 millones de dólares más. Cifras éstas que lo llevaron a redondear que la inversión general que deberá realizar la empresa será de “unos 750 u 800 millones de dólares más. Aunque vaticinó que esos montos “van a seguir subiendo”, y que ésa es la razón del apuro que posee la empresa.
Dando mayores datos respecto al personal que se ocupará para el montaje de las plantas y para el proceso de industrialización del gas, el vocero de la empresa aseguró que “una vez que la planta está terminada, la mano de obra argentina va a ocupar más del 90%. Quedarían unos ingenieros o técnicos especializados chinos para la planta. Pero el resto van a ser argentinos contratados”, sostuvo.
Indicando que en China “ya no existe la mano de obra barata”, debido a que “la gente especializada gana bien”. Por lo que para el montaje de las plantas se necesitará de “trabajadores calificados mundialmente, que no hay mucho”, pero que “en la obra civil” se contratará “a gente de Argentina para la construcción”. Asegurando que para mediados del mes próximo “estarían viniendo algunos geólogos chinos, porque ya contratamos dos empresas argentinas para hacer el estudio de suelo y fracasó por falta de maquinaria, equipos. Fue inútil el dinero tirado. Por eso decidimos traer nuestro equipo” argumentó.
Brindando un dato nuevo no expuesto por el Gobierno de la Provincia, Fernando Lin dijo también que TDFEyQ necesita “tener garantizada la materia prima, el gas”, por lo que cuando ello ocurra hablarán “con Nación” para ver “la posibilidad de lograr mandar el producto al continente”.

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