Una ordenanza por demás polémica fue aprobada por el oficialismo. Se trata de una partida mensual de $ 10.631.000 destinada a la empresa Transportes 9 de Julio SA. Servicio deficitario, un contrato exorbitante y el carácter provisorio que levanta un manto de sospechas aún más grande
Esta medida controversial deja de manifiesto los elevados costos mensuales que destinará la Municipalidad de Mar del Plata para el servicio de la basura. De esta manera, el canon que percibía la compañía 9 de Julio era de $ 8.675.000 mensuales, pero con la autorización, la sociedad recaudará para desarrollar sus tareas un monto de $ 10.631.000 por mes, que será retroactivo al 1º de julio de 2011.
“El debate es mucho más profundo, hay que generar concientización para establecer la separación de los residuos. El contrato es antiguo, fuera de lugar y contrario a las normas ecológicas actuales”, argumentó el concejal Hernán Alcolea del Bloque Atlántico a Desafío Económico.
Pero el acrecentamiento de las cifras es sólo el comienzo de los problemas que engloban a una trama mucho más colosal. Hasta principios del año pasado, el Ejecutivo local destinaba para el servicio de recolección de basura $ 6.800.000, aunque inmediatamente la comuna presidida por Gustavo Pulti otorgó un incremento del 28%, elevando el pago mensual a la firma Transporte 9 de Julio a $ 8.675.000. Es decir que entre 2011 y 2012, la suba rondó aproximadamente los 4 millones de pesos.
Sin embargo, a estos incrementos hay que sumarles dos cuestiones trascendentales para entender el trasfondo. En primer lugar, lograr la ecuación de basura cero es un tema muy profundo y que tiene anclajes políticos, económicos, sociales y educacionales.
Por estos motivos, se necesita un equilibrio constante entre la prestataria y la sociedad. Sin embargo, en este caso puntual, el servicio que presta la compañía 9 de Julio presenta carencias, que se ven plasmadas en la suciedad de sus calles y en los lugares donde se busca el paradero del camión recolector.
El concejal de la Unión Cívica Radical, Mario Rodríguez, subrayó a Desafío que “la empresa presta un servicio totalmente deficitario, Mar del Plata es una de la ciudades en donde más se quejan los vecinos por el estado calamitoso de la recolección de residuos. Es deficitario durante todo el año, además hay barrios en los cuales no ingresa. Es un mix de todo que hace que Mar del Plata sea una ciudad sucia”.
El segundo lugar, tiene su origen en el feedback constante entre la concesionaria y la Municipalidad de Mar del Plata. La adjudicataria encargada de la recolección de residuos argumentó hace tiempo una deuda por parte de la comuna que ronda en los $ 100 millones. Mientras que Pulti y sus hombres alegaban en un principio que tal deuda no existía, pero posteriormente aclararon que el déficit estaba tazado en $ 58 millones.
Otro interrogante que hace ruido en esta historia de toma y daca de intereses bien marcados, es saber si el gobierno de Gustavo Pulti aumentó los fondos destinados a Transporte 9 de Julio SA como medida compensatoria por la deuda que registran con la firma. De esta manera, Pulti buscaría acallar voces para que el tema no tome mayor resonancia.
El concejal de la Unión Cívica Radical, Mario Rodríguez, le manifestó a Desafío que “sin lugar a dudas la readecuación por parte de la Municipalidad a la empresa es una medida para aminorar el conflicto y compensar por la deuda existente”.
Por último, hay otra referencia que oscurece aún más esta trama. En el contrato de concesión, en el cual se cambiaron algunos apartados a través de la nueva ordenanza que concretó el aumento a la compañía, aparece un silogismo que deja una o varias puertas abiertas para el futuro: el incremento a la empresa Transporte 9 de Julio SA es de “carácter provisorio”, indicando claramente que cuando la oferente lo crea necesario podrá requerir otra adecuación de la cifra total que acapara.
Con respecto a esto último, Rodríguez le contó a Desafío que “el carácter provisorio es absolutamente arbitrario, no hay nada que lo respalde”.



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