El empleo crece y ayuda a Obama a respirar confiado

El empleo crece y ayuda a Obama a respirar confiado
El número de nuevos trabajos aumentó más de lo esperado, aunque también lo hizo la tasa de desocupación, porque más personas salieron al mercado laboral

Por Guillermo Idiart |

DETROIT, Michigan.- Era, quizá, la última cifra a la que podía aferrarse el republicano Mitt Romney para impulsar su candidatura. Pero terminó siendo un alivio para Barack Obama, en una recta final de campaña tan cerrada que el más mínimo tropiezo o mala noticia podría ser determinante.

Todas las miradas apuntaban ayer al Departamento de Trabajo norteamericano, que dio a conocer las últimas cifras mensuales de la desocupación -tema central de esta carrera- antes de los comicios presidenciales del próximo martes.

El veredicto les dio un respiro a las aspiraciones del presidente: el mes pasado se crearon 171.000 empleos, más que los esperados, y, aunque el índice subió levemente, de 7,8 a 7,9%, mostró que la economía transita por la vía de la recuperación.

Paradójicamente, pese al aumento de la tasa de desocupación y la devastación que dejó el huracán Sandy, Obama gozó de una semana positiva en el momento más crucial de la campaña.

Para el presidente, que corre con una ligera ventaja en las encuestas, tal vez el número positivo de empleo no cambie mucho la carrera ya. Sin embargo, un dato muy negativo del volátil informe mensual de desempleo podría haber sido letal.

Obama no sólo salió airoso, sino que en las filas demócratas festejaron el hecho de que el índice esté por segundo mes consecutivo por debajo de la marca psicológica del 8 por ciento.

Y, de paso, dejó un escaso margen de maniobra a Romney, que durante toda la campaña machacó sobre la falta de capacidad del gobierno para generar puestos de trabajo.

"Se desactiva la última mina terrestre en el camino de Obama" hacia la reelección, destacó el diario The Washington Post. "El dato [del desempleo] le permitirá al presidente seguir argumentando que la economía se está curando", completó.

Y eso fue exactamente lo que hizo. Inmerso en el ritmo infernal de los últimos días de campaña -en cuatro días visitará 14 localidades de ocho estados-, Obama no dudó en resaltar ayer los datos del empleo.

"Esta mañana escuchamos que las empresas contrataron a más personas en octubre que en los últimos ocho meses. Hemos hecho verdaderos avances, pero estamos hoy aquí porque sabemos que tenemos más trabajo por hacer", dijo, en un acto, en Hilliard, Ohio, el estado bisagra en el que podría definirse la contienda. Allí el presidente lleva una ventaja de entre dos y cinco puntos sobre Romney, según las últimas encuestas. Un guiño para Obama, que en esta campaña ya visitó ese estado 19 veces: desde 1964, el ganador allí fue el que llegó a la Casa Blanca.

El informe de ayer también disipó la sospecha generalizada de que la caída del desempleo en septiembre por debajo del 8% por primera vez desde la asunción de Obama podría haber sido una casualidad estadística. "La sensación térmica respecto de la marcha de la economía es fría, y mucha gente está desalentada con el mercado laboral -dijo a LA NACION Arturo Porzecanski, profesor de la American University, en Washington-. Pero no creo que el cambio de 0,1% en el índice del desempleo afecte el resultado de las elecciones, como sí creo puede hacerlo la gestión del gobierno después de Sandy."

Para Bridgett Goowin, una comerciante del centro de Detroit, Michigan, no hay dudas de que el motor de la economía está otra vez en marcha. "Esto es poco a poco. Yo estuve desempleada casi dos años, pero en esta ciudad se ven mejoras desde 2008", dijo a LA NACION.

Pese a todo, Romney, obligado por las circunstancias, buscó la veta para argumentar a su favor unas cifras que, en la lectura republicana, no hicieron más que dejar en evidencia que la economía no crece al ritmo que los norteamericanos esperan.

"El aumento del desempleo es un triste recordatorio de que la economía está prácticamente estancada", señaló el republicano, en un comunicado emitido apenas se difundieron los números del Departamento de Trabajo. Y volvió a la carga en su primer acto electoral de la jornada, en Wisconsin. "Hay nueve millones menos de puestos de trabajo de los que prometió. El desempleo está hoy más alto que el día en que Obama asumió", atacó Romney, que luego también viajó hacia Ohio.

Según el informe, la creación neta de empleo en el sector privado en octubre fue de 184.000 puestos -un alza de 44% en un mes, tocando un máximo desde febrero-, mientras que en el sector público se perdieron 13.000 empleos.

Mientras la guerra de avisos publicitarios y los llamados de los partidos a votar en forma anticipada dominan el cierre de la campaña, Obama ya tiene listo su sprint final. Después de la gira de ayer, el presidente regresará a Ohio todos los días que quedan antes del martes. Y lo hará a toda orquesta.

En tanto Romney también se concentrará intensamente en los estados decisivos, pasado mañana, en un solo día, visitará Florida, Virginia, Ohio y Nuevo Hampshire.

Biden suma una nueva gaffe

Durante un mitin electoral en Wisconsin, Biden amplió ayer su larga lista de gaffes, al afirmar -queriendo decir lo contrario- que "no ha habido un solo día en los últimos cuatro años en el que haya estado orgulloso de ser el vicepresidente de Obama"..

Del editor: cómo sigue. Obama tuvo una buena semana pero, para ganar, tiene que lograr algo que los demócratas no siempre pueden: hacer que sus seguidores vayan sí o sí a votar.

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