Paglialunga, del Sep, aseguró que hay "un creciente malestar" en los organismos públicos y afirmó que "fue irrisoria" la suma fija por única vez que recibieron en diciembre del 2009. El dirigente gremial manifestó que en febrero deberá surgir una oferta salarial razonable "para evitar el plan de lucha"
Tras la fuerte protesta con la que cerraron el año, los empleados provinciales se preparan para "un 2010 de mucho conflicto", según admitió el secretario general del SEP Río Cuarto, Juan Paglialunga.
El dirigente dijo en diálogo con PUNTAL que aguardan por la apertura de la mesa de negociaciones durante febrero y resaltó que "ya hubo algunos contactos en la discusión de la reforma jubilatoria que intenta aplicar la Provincia".
"El compromiso del gobernador (Juan Schiaretti) fue que en febrero de este año tenía que haber una propuesta que conformara a los sectores públicos. Hasta ahora esto no ha ocurrido y nos preocupa. Hemos advertido que no queremos un arreglo anual pero tampoco vamos a aceptar ese insignificante 8 por ciento que incluyeron en el presupuesto", advirtió.
El impacto inflacionario de los primeros meses del año aceleró los pedidos sindicales de los gremios públicos que en diciembre pasado debieron conformarse con un pago único que fue de los 300 a los 450 pesos, según la categoría y la carga horaria.
"Cuando la suba de precios impacta directamente en la canasta básica de alimentos la situación es grave porque la comida es una necesidad insustituible. No se trata de un alza en el precio de los autos o el hotel en las vacaciones sino de lo más elemental. Nosotros advertimos que hay mucho malestar entre nuestros afiliados y la Provincia debe dar una respuesta", consideró el gremialista.
Según surge de estimaciones del SEP, el mayor porcentaje de trabajadores provinciales se encuentra entre las categorías salariales más bajas por lo que obtienen entre 1.800 y 1.900 pesos. "Con la antigüedad algunos apenas superan los 2.100 pesos", explicó Paglialunga.
El dirigente destacó que el contexto de haberes "impide aceptar sólo un 20% como reclaman algunos gremios de llegada nacional que tienen afiliados con sueldos mucho más altos".
"Nuestros haberes no son los del gremio de (Hugo) Moyano. El promedio del que se habla en el país es insuficiente y creemos que la negociación debe incluir porcentajes que van del 25 al 28 por ciento. Lo último que recibimos fue irrisorio. Hay que tener en cuenta la responsabilidad de quienes son doctores, licenciados y trabajadores capacitados en áreas administrativas. En el Hospital hay médicos que ganan apenas 2 mil pesos", aseveró.
En el 2009, el estado de conflicto que se desarrolló durante meses no logró el resultado esperado entre los sectores públicos. El SEP obtuvo un 12 por ciento de aumento que no pudo ser compensado en el malhumor colectivo por la última cifra, por única vez, que los empleados recibieron en diciembre.
"El gobernador está preso de una realidad y sabe que tiene que dar un aumento acorde con la necesidad de los trabajadores. No tenemos la culpa de que los números no le cierren a la Provincia ni podemos ser responsables de las políticas públicas o económicas. No puede ser que los empleados sean los que siempre paguen las crisis", afirmó.
"Descarriados"
Paglialunga también se refirió a las divisiones sindicales que emergieron durante el reclamo por mejoras salariales del año pasado y que tuvieron su punto de mayor eclosión en el Hospital. El sindicalista consideró que "hay un sector con mucha ambición política que cree que tiene el liderazgo y no comprende la complejidad de una lucha gremial".
"Para mí es un tema superado aunque probablemente vuelvan a aparecer estas situaciones en un año que va a ser muy difícil. Se trata de unas 50 personas incentivadas por los autoconvocados de Córdoba para seguir la protesta sin comprender realmente el contexto. Ellos no pueden pretender manejar con prepotencia a un gremio", sostuvo.
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