El dannificado pidió explicaciones al municipio capayense a través de una carta documento.
Pero tiempo atrás, mientras Díaz realizaba un trámite por su estado de salud, descubrió que continuaba nombrado en la comuna de Chumbicha y que se le liquidaba el correspondiente sueldo todos los meses, con la salvedad que no fue él quién estuvo cobrando esos habares durante estos dos años.
Frente a la gravedad de la situación, Díaz tramitó una audiencia con el intendente Pablo Názar, la cual nunca fue concedida. Y fue ahí que el ex empleado municipal decidió enviar una carta documento al Municipio de Capayán y las consecuentes acciones legales ante la presunta maniobra fraudulenta.
Díaz fue empleado con la categoría 10, por la cual percibiría de bolsillo en la actualidad unos $1.144 por mes.
El denunciante registra -hasta el mes en curso- aportes previsionales en la ANSES y le descuentan para la obra social, OSEP.
Justamente, fue a principios de año, cuando por una complicación de salud llegó a atenderse en el Hospital San Juan Bautista, convencido de que no contaba con obra social desde agosto de 2008. Pero al dar sus datos en el nosocomio, le dijeron que llenarían un formulario con algunos datos más para el posterior recupero de gasto que se tramita luego ante la obra social. Fue así que se enteró que alguien seguía cobrando su sueldo, con la presunta falsificación de firma.
De la investigación realizada por El Ancasti, se desprende una flagrante irregularidad en la liquidación de los haberes de Díaz, quien no recibe ese dinero en mano y el cual es retirado por una o más personas ligadas al municipio capayense.
"Todas las veces que fui a pedir una explicación por el tema nunca me quisieron atender. Y por eso tuve que buscar asesoramiento legal. Alguien me está cobrando el sueldo desde hace más de dos años", aseveró a El Ancasti.
Y agregó: "tras esta denuncia pública, hago responsables, de cualquier eventualidad en mi integridad física y la de mi hijo, a las principales autoridades municipales de Capayán".
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