La mujer, que además es afiliada a Acción Marplatense, se desempeñaba hasta hace dos años como encargada administrativa de la Dirección de Relaciones con las ONG’s, cuando el actual subsecretario de Control, Adrián Alveolite, era su titular.
Según dijo, a raíz del maltrato y de haber trabajado en medio de “amenazas” y “bajo presión permanente”, desde entonces se encuentra con licencia y bajo tratamiento psiquiátrico y clínico. “Me dá terror el sólo hecho de cruzármelo”, admitió. Andrea Vorraso es empleada de carrera de la municipalidad de General Pueyrredon desde hace veinte años, donde llegó a tener el cargo de supervisora administrativa, pero desde hace casi dos se encuentra con carpeta médica y bajo tratamiento psiquiátrico y clínico, como consecuencia del maltrato que recibió de parte del secretario de Contol de la Comuna, Dr. Adrián Alveolite. “Lo conocí a Alveolite cuando era secretario del entonces concejal Gustavo Pulti y era un chico muy respetuoso y muy sumiso ya que venía de trabajar en el hotel Hermitage, donde acarreaba valijas. El tema es que cuando fue normbrado secretario de Coordinación y quedó a cargo de la Dirección de Relaciones con las ONG’s, comenzó a ser otra persona: no sólo se puso el traje, sino que empezó a levantar la voz al hablar y hasta me ha obligado a quedarme trabajando hasta altas horas de la noche, todo bajo presión y amenazas”, contó este jueves a 0223.com.ar. Según su relato, le “propuso trabajar en la Dirección de Relaciones con las ONG’s” con la intención de “conformar un equipo de trabajo de elite junto a una asistente social y un abogado”. Tras aceptar el puesto, señaló, empezó a ocuparse de la organización y difusión de diversas actividades que se hacían con entidades de bien público. “Todo lo que yo escribía iba firmado por Alveolite, quien nunca revisaba nada y siempre estaba de acuerdo con todo”, explicó. Sin embargo, agregó, todo cambió un día, cuando le requirió la firma de unos papeles. “Estábamos en la Privada del Intendente y de repente me preguntó qué era lo que le había dado y empezó a gritar, exaltado, con los ojos fuera de órbita. Me dijo que era una traicionera porque había impreso las cosas en el papel que estaba desde el gobierno de Aprile, el cual yo usaba siempre porque es parte de los insumos que están en la municipalidad”, relató. Con ese episodio, dijo, “comenzó una de las peores etapas” de su vida. “Me dijo que me podía arruinar la carrera, que me iba a iniciar un sumario y que me buscara un lugar a dónde ir a trabajar porque no me quería más en su oficina. Salí llorando, me había subido la presión a 17.11 y se me produjo una disrrimia cerebral por el estado de nervios y el susto que me generó. Después me siguió hostigando telefónicamente durante 60 días”, afirmó. En ese orden, añadió: “Un día me llamó para decirme que me había conseguido un traslado a Estación Camet y al tiempo me avisó que me iba a mandar a la Delegación Batán, siempre a los gritos”. La situación generó que Vorraso debiera someterse a tratamiento psquiátrico y debiera ser asistida por un médico clínico, pese a que “la municipalidad jamás le dio parte a la ART”. “Lo que sufrí hizo que hoy le tenga mucho temor, me dá terror el sólo hecho de pensar en la posibilidad de cruzármelo. Me increpó, me insultó y me echó, generándome pánico, depresión y haber perdido todas las relaciones laborales y de amistad que había cosechado”, reflejó. También aseguró que Alveolite “le ha faltado el respeto a presidentes de instituciones” y mencionó el caso de la presidenta de Unión de Consorcistas de la República Argentina (UCRA), Ana María Huertas. Más adelante, Vorraso relacionó el episodio de violencia con la relación matrimonial que tuvo con el ex concejal José Luis Pérez (período 1989 – 1993). “Soy la ex mujer de Pérez y creo que también puede ser un tema de persecución política. Mi ex marido ingresó en la misma lista de Gustavo Pulti, es decir, han hecho cosas juntos”, sugirió. Y deslizó: “Creo que Alveolite no midió absolutamente nada cuando hizo lo que hizo, inclusive no sabe que yo soy la madre de los hijos de José Luis Pérez, quien en su momento ha hecho cosas con Gustavo Pulti”. En ese marco, la empleada advirtió: “Conocí el poder bien de cerca y si bien no voy a abrir un abanico, pero tengo pruebas de que a mi casa venía gente con una valijita”. “Realmente me pesa decir que Alveolite es un funcionario, porque es un persona que siempre está fuera de sí. Hoy no sólo no puedo ir a mi trabajo, sino que ni siquiera puedo pasar cerca del palacio municipal porque tengo terror”, añadió. Y arremetió: “Es una persona que no está en sus cabales, que obedece como perro faldero y es servil a Pulti porque no tiene ninguna autoridad moral pero sí terror a Pulti y por eso arrastra, altera y asusta al empleado municipal”. Por último, la denunciante indicó que ya se encuentra asesorada por un abogado, quien “ya le envió una carta al Secretario Legal y Técnica de la Comuna y otra a la ART informándoles sobre lo que ocurrió en su momento y las consecuencias médicas que tuve, porque está la figura de abandono de persona”. “Mientras yo me tengo que pagar el tratamiento, Alveolite sigue muy firme en su cargo. Voy a llegar hasta las últimas consecuencias”, sentenció.
Más información: http://www.0223.com.ar/municipales/41232-empleada-municipal-acusa-a-funcionario-de-%e2%80%9cacoso-moral-y-psicologico%e2%80%9d/
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