Ayer se registró un nuevo avance del proyecto que transformará a la ruta 33, en el tramo Bahía Blanca-Pigüé, en una autopista de cuatro carriles. La dirección nacional de Vialidad firmó el contrato con las cuatro consultoras que desarrollarán el proyecto técnico. Es el paso previo al llamado a licitación.
En esta etapa del proyecto --que se iniciará en las próximas semanas-- se realizará una inversión del orden de los 9 millones de pesos.
A fin de ganar tiempo, Vialidad Nacional determinó que los cuatro estudios fueran adjudicados a otras tantas empresas consultoras, que trabajarán en forma simultánea.
De esta forma, sobre diez firmas que participaron de la compulsa, se determinó que Consultora Gago Tonin SA tendrá a su cargo la sección I del tramo, que comienza en Bahía Blanca.
Gago Tonin SA fue la firma que presentó el octavo presupuesto más económico (apenas 1.413,75 pesos por encima del monto presupuestado).
La sección II, en tanto, estará a cargo de Consultora Ungaro, Ale Ortiz y Asociados SA, cuyo presupuesto, pese a ser idéntico al oficial, se ubicó en sexto lugar entre los más económicos.
La sección III del proyecto técnico, en tanto, será desarrollada por la Consultora Consulbaires Ingenieros Consultores SA, que presentó el presupuesto más económico para este tramo (20 mil pesos por debajo del cálculo oficial).
Por último, la sección IV del trayecto, estará a cargo de Cadia-Consultores Argentinos Asociados SA, cuyo presupuesto fue idéntico al cálculo oficial.
El desarrollo del proyecto de este último tramo es, a priori, el que podría generar más inconvenientes, tomando en cuenta que meses atrás comenzó a circular la versión de que se evaluará una modificación de la traza actual de la ruta a la altura de Pigüé.
Puntualmente, se evaluó la posibilidad de ejecutar una traza alternativa que no atraviese la ciudad --como ocurre hoy--, sino que pase por detrás del sector que ocupa el parque industrial y los terrenos militares, hasta llegar a la ruta 67.
Licitación.
Una vez finalizados los estudios licitados, Vialidad Nacional tendrá a su disposición los proyectos ejecutivos imprescindibles para licitar la obra en los cuatro tramos en que fue dividida.
Sin embargo, para ello se dependerá de la voluntad política del ministerio de Planificación Federal, que tendrá a su cargo la financiación de la obra (cuyo costo sería superior a los 1.000 millones de pesos).
El proyecto de la autovía contempla la construcción de una carretera de doble calzada por lado sobre la traza actual, con distribuidores a rutas pavimentadas provinciales y nacionales, accesos a localidades y cruces ferroviarios, y un tercer carril para ascenso de camiones en zonas de lomadas.
Esta obra cambiará no sólo la fisonomía de la ruta nacional, sino que le conferirá condiciones de seguridad que se reclaman desde hace décadas.
De hecho, la 33 es considerada la ruta más peligrosa de la región debido a que, por su compleja sucesión de lomadas y curvas, circulan en forma permanente camiones, muchos de ellos sin la suficiente potencia para el peso que transportan.
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