Ya colocaron dos de las cinco vigas principales de la cubierta superior del edificio. Cada estructura tiene 30 metros de longitud.
“Lo que se ve ahora son dos vigas principales, o vertebrales, de las cinco que tendrá la terminal. Son tramos de 30 metros de longitud cada uno que fueron transportados separados desde Mendoza en varios camiones. Acá se las apoyó en el piso, fueron unidas y levantadas con grúas”, explicó Jésica Rivolta, arquitecta de la obra. Para conformar el armazón del techo, estas estructuras estarán entrelazadas de manera perpendicular a unas 35 vigas secundarias. El área cubierta del edificio abarcará unos 10 mil metros cuadrados.
El techo, que seguramente dejará con la boca abierta a varios ya que será similar en su fisonomía al del estadio principal de los Juegos Olímpicos de Pekín, estará conformado por chapas rectas laminadas de color blanco, una superficie que por debajo tendrá una capa de aislación térmica. Los pasajeros que ingresen al edificio contemplarán un cielo raso de madera clara.
La finalización de la cubierta superior de la terminal será sincrónica a la del resto de la edificación. “El montaje del techo deberá ser cumplido en el mismo plazo que los demás componentes de la obra”, destacó Rivolta.
Pero la terminal que se erige a metros del Puente Derivador no sólo prospera en el techo sino también en sus fundaciones. “Estamos trabajando en la excavación del subsuelo y en los cimientos”, detalló la arquitecta, quien indicó que el avance total de la obra llega actualmente al 30 por ciento.
Comentá la nota