El coordinador de Fortalecimiento Institucional del Programa “Conectar Igualdad” llegó a Jujuy para trabajar en la enseñanza de las disciplinas y las Tics, la ampliación de derechos de inclusión digital, derechos y de las responsabilidades, además del impacto que ha tenido el programa y la ansiedad que genera entre los docentes.
-Mi visita a la provincia tiene que ver con la experiencia que está haciendo Jujuy en estos últimos tres meses de trabajo, de vinculación entre enseñanza de las disciplinas y las Tics (Tecnologías de la Información y Comunicación). Esas jornadas destinada a los jóvenes, de trabajo en talleres, tiene que ver con la ampliación de derechos, y como juegan las Tics en esa ampliación de derechos.
-¿Cómo abordó esto de la ampliación de los derechos?
-Hay varias cuestiones que tienen que ver cuando la sociedad le confiere un derecho, cuando el Estado lo hace suyo y lo pone al ejercicio de la población, eso implica siempre responsabilidades. Empezar a discutir esto de los derechos y de las responsabilidades que les caben a los jóvenes es un tema y una materia pendiente incluso al interior de las escuelas. Tenemos en las escuelas las materias de las Ciencias Sociales, Formación Etica y Ciudadana, pero discutir el tema de los derechos, de la responsabilidad política, de lo que implica esto en la formación del joven, poder contar con espacios y después reproducirlo en las escuelas es algo necesario. Y las Tics juegan un papel importante porque implica empezar a garantizar un derecho de inclusión digital, de poder llegar a las familias y que estas puedan apropiarse de los mundos que habilitan estos equipos, las computadoras y poder hacerse de la información y ver diferentes fuentes, discutirlas, recuperar algo de esos mundos que estaban perdidos y poder tenerlos. Esto implica incluso el fortalecimiento del derecho a la educación que es el que los chicos van realizando cuando transitan la escuela, y que lo ven plasmado cuando terminan exitosamente la escuela, ellos se hacen ahí portadores de ese derecho. Entonces poder tener estas tecnologías implica la posibilidad de discutir todas estas cosas, el lugar a la familia, esta idea de que el chico tiene algo para enseñar y de tener lugar para hacerlo. Hay ahí diferentes aspectos que van apareciendo y van surgiendo, algunos los teníamos previstos, otros por suerte aparecen y son nuevos, hay que mirarlos y trabajarlos, y este es el proceso en el que estamos.
-¿Y en este análisis, a nivel país, cómo percibe la manera en que ha impactado el uso de las tecnologías en la enseñanza?
-Es un camino en construcción pero ha tenido un impacto muy potente que lo hemos visto en los congresos regionales que ha realizado el programa, de los cuales el primero se realizó en el NOA hace unos meses, de la cantidad de docentes que se acercaron a mostrar sus experiencias, a participar de los talleres, a poner en el lugar de ser otra vez alumnos por un rato. Hay mucha ansiedad en la docencia, muchas ganas de poder indagar. Esto nos tiene también que trasmitir cómo recuperar el valor sobre la docencia y la esperanza que tienen los docentes en sus manos, de construir otro futuro con los jóvenes. Esto se va viendo de a poco. Hay una recuperación del vínculo docente- alumno, y una resignificación de ese vínculo en otro espacio menos tradicional, donde esa relación empieza a dar frutos en términos de la construcción de procesos distintos la enseñanza, en lo nuevos modos de abordar las disciplinas, de poder trabajarlas, de poder resignificar un currículum que sea más dinámico y que no sea prescriptivo de aquello que debe ser hecho, sino que ese hacer curricular implica disparar procesos creativos, la construcción de nuevos saberes, otras producciones, y otra vida escolar distinta.
-¿Movilizó esto a los docentes a tener que actualizarse?
-Por supuesto, es un proceso lento que va paso a paso, pero va dando como saltos cualitativos. Hay una ansiedad. El Ministerio de Educación ha lanzado hace pocos meses un postítulo, una especialización en educación y Tics que tiene certificación nacional, y en pocas semanas se inscribieron 30 mil docentes. El programa viene desarrollando desde 2010 dispositivos de trabajo donde han asistido cerca de 400 mil personas, entre docentes, familias, algunos talleres con alumnos, alumnos que dan talleres para docentes de iniciación digital, cantidad de historias que uno podría contar pero sí una necesidad de estar, de participar, de poder tener pistas de cómo utilizar esta herramienta, y además empezar a ir descubriendo que en la medida que tengo pistas puedo construir otro proceso de enseñanza diferente de acuerdo a los procesos de aprendizaje que van haciendo los chicos.
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