El hombre, de casi 50 años, fue hallado en un hospital uruguayo con serias heridas tras haber protagonizado una gresca callejera. Hacía años que los familiares no tenían noticias de él. Al regresar de la Guerra había desaparecido. Vivió como linyera durante muchos años.
El aeropuerto Fernando Piragine Niveyro se colmó de gente ayer desde el mediodía a la espera del arribo del avión sanitario de la Provincia, que transportaba a Miguel Ángel Brítez, el ex combatiente de Malvinas que llevaba más de 30 años desaparecido y que muchos daban por muerto.
Sus tres hermanos, Susana, Antonio y Esteban, además de 50 ex combatientes el ministro de Gobierno, Gustavo Valdés; el subsecretario Luis Bravo y el titular de Derechos Humanos, Manuel Cuevas, esperaban ansiosos la llegada del hombre; quienes al arribar comenzaron a entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino cuando piso suelo correntino.
Valdés especificó a los medios que es parte de la gestión de Gobierno asistir a los héroes correntinos que pelearon en la Guerra y destacó la creación de la Dirección de Malvinas Argentinas y el Centro de Rehabilitación para ex combatientes.
Se destacó además el amplio operativo que se puso en marcha para el traslado y el recibimiento, en el que se puso a disposición el avión sanitario de la Provincia y en cuyo marco también la atención completa e integral de la salud del ex combatiente, a cargo de profesionales del Hospital Escuela.
Por su parte, el presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Corrientes, José Galván, destacó que sintió "mucha emoción al ver este reencuentro con la familia. Gracias a Dios él está lúcido, aunque tiene serios problemas psicológicos y está desnutrido porque, como se sabe, lo habían encontrado en un basural, tirado. Lamentablemente fue caótica su vida en estos 30 años, pero afortunadamente ya está en su tierra", dijo en alusión al soldado de Marina".
UNA VIDA EN LAS
CALLES URUGUAYAS
Miguel Ángel Brítez tiene casi 50 años y fue encontrado en un hospital de la ciudad uruguaya de Tacuarembó con heridas graves en la cabeza. Los agentes sanitarios lo habían hallado tirado en un basural con el cráneo fracturado e inconsciente.
El hombre vivía en la calle como linyera, sin documentos. A fines de febrero, se peleó con otro indigente y recibió un fuerte golpe en la cabeza, que lo dejó tirado.
Tras varios días de recuperación y con varias afecciones neurológicas informó que era argentina y dar su nombre. El consultado argentino confirmó la información y tras la correcta identificación se contactó con autoridades provinciales y familiares, para gestionar el traslado a la Argentina.
Habían pasado casi 30 años desde la última vez que la familia tuvo datos de él. Según se supo en días pasados, había sido visto en una zona rural de Itatí, dos semanas después de haber regresado de Malvinas con algunos problemas psicológicos. En ese entonces le había dicho a su madre que viajaría a Tucumán en busca de trabajo. Eso fue lo último que supieron de él. Transcurrieron los años y tras la desaparición de toda información sobre Brítez, sus familiares lo dieron por muerto. Hasta que fue encontrado en el hospital uruguayo el 9 de marzo pasado.

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