Los restos del ex gobernador fueron sepultados ayer en Trelew. Familiares, amigos, dirigentes de todos los partidos políticos y de clubes sociales, médicos y pacientes se acercaron para darle el último adiós a "Don Atilio", como cariñosamente se lo conocía. Su cuerpo fue velado desde las primeras horas de ayer en el Salón de los Constituyentes en Rawson. El gobernador Das Neves hizo entrega a sus familiares de la bandera de la provincia, que había cubierto el ataúd.
La jornada había comenzado temprano, cuando los restos del médico y ex gobernador arribaron al Salón de los Constituyentes de Casa de Gobierno en Rawson, a las 9.00 de una mañana soleada. Allí ya lo esperaba la gente para despedirlo, en un lugar acondicionado especialmente, y en el que pasaron amigos y compañeros de viejas épocas que rememoraban anécdotas de Viglione recorriendo la provincia, atendiendo a pacientes por el interior, haciendo campaña, o en funciones como mandatario.
En el ambiente no reinaba tanto el dolor como la melancolía por el romanticismo perdido de una época que Viglione simbolizaba, en la que la política se hacía a pulmón, con el cara a cara, con el contacto con el pueblo. Todos, sin distinción, recordaban de Atilio su humildad, su honestidad, su tesón. Sus hijos, Hilda y Ricardo, no cesaron de recibir el saludo de la gente que ingresaba por la Peatonal Fontana hasta las 16.30, cuando todos ingresaron al salón para ofrendar una misa.
A las 17 partió el larguísimo cortejo hacia Trelew, recibiendo ya desde su partida el aplauso del reconocimiento de la gente. El mismo saludo se repitió a lo largo de la ruta, en la más de una hora que transcurrió hasta que la caravana arribó al Cementerio Parque Jardín del Cielo a las 18.10, donde ya aguardaba otro número importante de personas.
HIZO UN CAMINO
Viglione recibió las exequias propias de un ex mandatario, con la presencia de los efectivos policiales que portaron su ataúd, y del mismo gobernador Mario Das Neves, quien hizo entrega a la familia, de la bandera de la provincia. Lo que dominaba el rostro de los presentes no era el llanto, sino el gesto distendido de quienes recuerdan a un hombre que vivió una vida plena. La ceremonia fue encabezada por monseñor Gustavo Miatello, quien luego de las oraciones de rigor brindó un mensaje de homenaje, en el que destacó que «las obras de Don Atilio están acá, la gran obra de todo hombre, la familia».
También remarcó «la obra que ha sabido llevar adelante, que es la vocación política», y dijo que «la gran obra de Atilio es que hizo un camino. Camino de la alteridad, de servicio al otro, el de la búsqueda del bien común, la atención a cada uno. Hizo el camino de la amistad, de la amistad social».
En el cierre de su mensaje, Miatello resaltó que «despedimos a este hombre con tantas obras hechas, despedimos a un amigo de todos, que ha sabido hacer otros amigos. Yo creo que todos tenemos una anécdota de Don Atilio que nos llena el alma, que son chiquitas pero demuestran su grandeza de espíritu. No se presenta a Dios con las manos vacías, sino llenas de lo que ha hecho».
UN GRANDE
Luego de Miatello, llegó el turno de los discursos de los amigos de Viglione, y fue en primer lugar el ex gobernador Carlos Maestro quien recordó principalmente su historia política y su trabajo juntos en el regreso de la democracia en 1983.
Luego fue el turno de Mario Cimadevilla, quien como actual presidente de la UCR destacó los valores de Atilio y lo comparó con la figura de otro líder radical recientemente desaparecido, como Raúl Alfonsín.
Y finalmente, el último discurso, el más breve y el más aplaudido, fue el del médico Néstor Raúl Zabala, quien eligió recordar a Atilio «como médico, como un pionero. Creo que en el momento en que vino a la Patagonia, al valle de Dolavon, tuvo que poner muchas agallas, las puso a lo largo de toda su vida».
El colega dijo que Viglione «a mí me enseñó muchas cosas», y deseó «para todas las familias que lo quieren, y desde ya para su familia, el mejor de los recuerdos. Don Atilio fue un grande y lo debemos recordar como un grande, independientemente de la política, como médico, que a todos les dio todo». El Dr. Viglione fue una gran persona y ojalá los políticos de ahora tuvieran la decencia que tuvo él. Fue una persona muy trabajadora y emprendedora de grandes proyectos para la comunidad».
El recuerdo de sus amigos
Andrés Russo: «Don Atilio tuvo una linda amistad conmigo, si bien es cierto hace 54 años que estoy en Trelew, no hablamos mucho, pero él me tuvo mucha confianza. Siempre que alguien lo iba a ver por algún problema en la venta o compra de una casa, le decía «vayan a ver a Russo». El Dr. Viglione fue una gran persona y ojalá los políticos de ahora tuvieran la decencia que tuvo él. Fue una persona muy trabajadora y emprendedora de grandes proyectos para la comunidad».
Maestro: «Es el hombre que marcó el siglo XX en Chubut»
El ex gobernador Carlos Maestro, dijo que Viglione «fue un demócrata y un ciudadano ejemplar.
Es en Chubut una figura señera del siglo XX, trasciende el radicalismo y sin dudas es el hombre que marcó el siglo XX en Chubut».
En su caso, sostuvo que «fue una enseñanza permanente de comportamiento, de conducta. Un hombre extraordinario en su polifacética vida. Vivió intensamente su tiempo y dejó huellas profundas en todos los campos de la actividad que desarrolló, tanto como médico de pueblo, o en su actividad como dirigente empresarial, desde el cooperativismo, el deporte y la política».
También resaltó que Don Atilio «era un hombre dotado de una gran humildad y una profunda sencillez, características que lo habían hecho querible por la gente».
Gustavo Mac Karthy: «Es el sueño de todo político ser reconocido así»
El intendente de Trelew, César Gustavo Mac Karthy, reconoció luego de participar del sepelio de Atilio Viglione que «ha tenido el reconocimiento de la gente de su propio partido y de quienes no pertenecemos. Me parece que es el sueño de todo político». Destacó que «se fue con la tranquilidad de saber que tenía el reconocimiento de la gente. Se le pudieron hacer varios homenajes en vida», y por eso «la despedida a un gran hombre de parte de tanta gente, que es parte de todo lo que él ha sembrado». Para el intendente, «lo importante, más allá de hacer las cosas bien o mal, es ser una buena persona, y por eso las muestras de dolor y consternación de tanta gente», y repasó «del doctor Atilio que ha tenido tanta actividad, no solamente política. Yo lo recuerdo mucho también en distintas instituciones de nuestra comunidad, deportivas, intermedias, donde ha tenido una participación activa en lo social».
Cimadevilla: «Se fue un hombre decente»
El senador y presidente de la UCR, Mario Cimadevilla, definió a Viglione como «un hombre que demostró tener una vocación de servicio muy grande, en todas y cada una de las actividades que le tocó desarrollar, como médico, como dirigente deportivo, interesado por todos los aspectos de la vida social en la comunidad donde le tocó vivir». Sobretodo, remarcó que fue «un hombre decente en todo el sentido de la palabra, porque la pasión con la que vivió su vida cívica y política estuvo disociada de esa idea de que la política servía para el lucro personal». Y en referencia al próximo 31 de marzo, aniversario de la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín, dijo que «quiso el destino que cuando los radicales nos aprestábamos a recordar el aniversario de otro gran muerto de nuestro partido como fue el ex presidente Alfonsín, ocurriera el deceso de Don Atilio. Quizás sea porque el destino quiso que cuando recordemos a uno, tengamos que acordarnos del otro».
Lizurume: «Fue un hombre muy tesonero y muy firme»
El ex gobernador radical, José Luis Lizurume, afirmó que una figura como Viglione «traspasa los límites de una ciudad, de una provincia, se traslada al país, y tiene una fluida relación no sólo con su propio partido, sino con el resto de las fuerzas políticas, y tiene que tener el reconocimiento de propios y extraños».
Señaló que «el pueblo de Chubut tiene que recordar a Atilio como un hombre importante», y en su caso, recordó que «yo lo conocí cuando era candidato a gobernador en Esquel, yo era un militante más que pegaba carteles y pintaba paredes. El me dio un espaldarazo muy importante en mi vida política y en mi vida personal». Agradecido con Viglione, Lizurume reconoció que «siento la pérdida de un hombre que me acompañó y me apoyó muchísimo», y sostuvo que «fue un hombre muy tesonero y muy firme en sus proyectos». Como enseñanza, le dejó que «cuando se cree en algo, hay que tener la fuerza y la voluntad de sostenerlo. A veces acertado y a veces equivocado, pero con la férrea voluntad que caracterizó todos sus actos».
Lorenzo: «Un ejemplo de honestidad y responsabilidad»
El diputado radical Carlos Lorenzo dijo que Atilio Viglione «deja el ejemplo de la honestidad y la responsabilidad, un hombre muy comprometido».
El legislador recordó que «fue para mí el inicio en la política, trabajé los cuatro años con él, hice la totalidad de lo viajes con Atilio al interior provincial.
Tengo muy gratos recuerdos, el anecdotario de un hombre sencillo y apasionado por su profesión de médico y de político».
Como ejemplo, narró que una vez «nos dejó a todos a pie en Colán Conhué porque había un grupo de docentes que tenía que llegar a una reunión del ministerio, y después nos vinieron a buscar». O también que ante accidentes en la ruta «se quedaba atendiendo como médico y no como gobernador, y permanecía con los heridos».
«Tengo muchos recuerdos muy alegres, porque le gustaba compartir con su equipo de trabajo sus vivencias», destacó.
María Rosa Evans: «Destaco sobre todo su honestidad»
Presente en el velatorio en Casa de Gobierno, María Rosa Evans recordó que «tuve la suerte de trabajar con Viglione tres años en la Secretaría Privada. Era todo nuevo, comenzar un trabajo distinto, recorrer la provincia en un trabajo incansable».
«Rescato su honestidad, que nos marcó a fuego, su tenacidad y su firme convicción al momento de tomar decisiones», sostuvo la dirigente radical, quien agregó que «siempre nos decía «Nunca robes», era su latiguillo y nos marcó a fuego».
También repasó que «nosotros vivimos una etapa muy dura, tantos días de huelga, le queríamos hacer ver todos los días si no podía cambiar su postura, si pudiera aumentar un poquito, y él se mantenía firme, y creo que el tiempo le dio la razón».
Y de su personalidad, no se olvidó que «él se reía de sus equivocaciones, no tenía vergüenza de asumir sus errores. Rescato que decía lo que sentía permanentemente, y sabía pedir perdón».
«Pepe» Castro: «Yo conozco a Don Atilio porque con mi familia ya eran amigos. El era el médico del Hotel Galicia en los años 50, él atendía a los clientes. Fue médico de nuestra familia durante años y luego con el paso del tiempo a través de una relación que teníamos con José María Saez, Atilio Viglione, a pesar de la diferencia de edad que teníamos, compartimos muchos viajes en la que pasamos vacaciones familiares, viajamos a Europa, conocimos mucho el Viejo Mundo, conversamos mucho y tuvimos una buena relación y luego cuando fue gobernador, a través de la Federación Económica, tuvimos una interesante relación con él, trabajó en el tema puntual de la política pesquera y don Atilio siempre tenía la vocación de hacer algo por Chubut, por eso al despedir hoy a este hombre público, tenemos que decirle a la familia que le hemos robado un poco a su padre, porque trabajó para el conjunto».
David Iebra de la Asociación Médica del Este del Chubut: «Atilio Viglione ha sido un amigo y un vecino de grandes intereses que unen a la comunidad, sus proyectos, sus sueños, con un grupo de amigos que por encima de la ideología de cada uno, aceptó que en el pluralismo podíamos discutir muchos temas que le interesaban a la provincia y sobre todo a la comunidad de Trelew, donde todos nos esforzamos en muchos proyectos en conjunto, siempre con la sabiduría detrás de Atilio y siempre con la convocatoria de él en todo momento y el seguimiento de él mismo por todos los temas. Además, en lo personal, como médico cofundador de la Asociación Médica del Este del Chubut y eso es algo muy importante para la comunidad médica que en esos años en 1957 recién se establecían las primeras comunidades médicas en la provincia».
Hugo Edgardo Gómez periodista deportivo: «ha desaparecido un gran hombre, un ciudadano que realmente se brindó por la comunidad en pleno, sin ningún tipo de distinción política, religiosa. Además, en lo deportivo, creo que Huracán en particular y el deporte en general, fundamentalmente en fútbol, su pasión lo transformó en actividades transformadoras. Hemos perdido a una gran persona y ojalá que muchos podamos imitar en parte, este ejemplo que don Atilio nos ha dejado».




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