LaNoticiaWeb dialogó con la concejal opositora que presidió durante 9 años el Colegio de Arquitectos regional. “Sería un síntoma de madurez social hacer una discusión participativa”, dijo la edil luego de una reunión de comisión con el secretario de Obras Públicas, Carlos Rodríguez. “Se cambia la potencialidad constructiva y el perfil de San Martín”, opinó
El último lunes, el funcionario Rodríguez se hizo presente en la Comisión de Obras Públicas, donde explicó los detalles de la iniciativa y contestó las inquietudes de los ediles.
“En esta primera charla detecté que se cambia la potencialidad constructiva que la ley fija para los terrenos de San Martín”, expresó Rosanó, que presidió el Colegio de Arquitectos Distrito IV durante 9 años, fue subsecretaria de Obras Particulares de la gestión Ivoskus y es actualmente concejal del bloque opositor “Honestidad y Trabajo”.
¿Qué análisis hizo de lo hablado en la comisión?
Es un análisis de primera instancia, porque a mi entender es el primer cambio de ideas. Es un tema importante porque hace al futuro de los sanmartinenses, no puede resolverse entre cuatro paredes. Tiene que tener un mecanismo de participación que legitime las decisiones que se tomen, me refiero a la consulta de todas las fuerzas vivas de San Martín, que somos quienes vamos a vivir los próximos 30 o 50 años, si ponemos un plazo en el que se puede volver a actualizar el código. Debemos poder opinar, proponer y sacar un instrumento consensuado.
¿A quién se refiere por fuerzas vivas?
Básicamente a las asociaciones vecinales, las sociedades de fomento, los colegios y consejos profesionales, las cámaras de comercio y empresarias, las ONG. Para que sea sólida, técnicamente sostenible y dé respuesta, también se debe convocar a los colegios y centros de Ingenieros, de Técnicos, de Agrimensores y de Arquitectos. Además, a las áreas con capacidades diferentes. Hay muchas cosas por modernizar, y se deben incorporar otras necesidades para los habitantes de San Martín.
¿Cómo vio la predisposición del secretario de Obras Públicas durante la reunión?
Mi impresión es que traían un producto cerrado y terminado. Cuando se empezó a analizar, surgieron dudas. De la reunión del lunes, me llevo más dudas que certezas. Pero entiendo que es el principio de un camino de sucesivas reuniones y análisis de este tema.
¿Cree que el peor error que se puede cometer es sacar a las apuradas el proyecto?
Sí. Me parece que estamos en democracia, y ni se me ocurre pensar que se quiera sacar el proyecto a las apuradas. Quiero creer que habrá una apertura. De hecho, hay una ordenanza que crea el Plan Urbano Ambiental, que da herramientas para que esta participación se lleve a cabo, con plazos porque esta situación no puede ser interminable. Tienen que haber reglas de juegos, plazos de decisión y no nos olvidemos que una propuesta de modificación del Código, en la instancia municipal, es un proyecto. Esto debe ser convalidado por la Provincia, en la Secretaría de Asuntos Municipales.
¿Cuáles son las dos o tres dudas u observaciones más importantes que tiene?
No quiero entrar puntualmente en cada uno de los temas, porque fueron varios, no quiero puntualizar uno por encima de los otros. Quizás hubo mucha manifestación de buenas intenciones que, para los que estamos en San Martín, a veces es técnicamente imposible llevar a la práctica. Hay que tomarse el tiempo, uno o dos meses más, o lo que haga falta. Eso no modificará nada, ya que se trata de un instrumento que condiciona muchísimos años futuros. Hay que convocar a todas las partes que van a ver condicionada su calidad de vida a futuro. Pero de esta primera charla detecté que se cambia la potencialidad constructiva (NdeR: la cantidad de construcciones que se pueden realizar) que la ley fija para los terrenos de San Martín, tanto en las zonas residenciales como en el perfil industrial. Se cambia la potencialidad y el perfil.
¿Eso qué repercusión o consecuencias puede traer?
Puede traer una repercusión complicada, porque le puede cambiar el perfil a San Martín. Si se cambian la potencialidad industrial y las instancias residenciales, se puede cambiar hasta la valorización de los terrenos. Se puede entrar en una zona de riesgo, pero bueno, no quiero ser alarmista. Tengo la esperanza de poder seguir analizando esto y que las personas calificadas para opinar sean llamadas. Hay que tomarse un tiempo, sería un síntoma de madurez social hacer una discusión participativa.
Tiene una larga carrera en el Colegio de Arquitectos de la Provincia. ¿Cuándo habla con ellos le plantean algún temor o crítica del proyecto?
Sí, de hecho el actual presidente del Colegio hizo pública la opinión que tiene la institución que representa a los matriculados respecto a la prudencia y apertura con que debe tratarse este tema. Él lo hizo público. Si mal no recuerdo, les ha hecho llegar a los medios su posición.
Cambiando de tema, respecto a los expedientes que quedaron del año pasado y que otorgaban excepciones a la construcción de viviendas multifamiliares (habían intentado aprobarlos el año pasado, pero ya el ivoskismo no contaba con mayoría), ¿cuál es el estado de esos expedientes?
Están en reserva, o sea todavía están en etapa de análisis.
¿En alguna de esas obras ya se construyó el pozo o se comenzó a hacer la base de la obra?
No, nada que no tenga aprobación vía legislativa o ejecutiva tiene inicio de construcción.
¿Cuál fue su conclusión de la conferencia de CAMED donde el ivoskismo se opuso a la instalación de un incinerador?
Se abre una etapa muy peligrosa respecto de lo que también es la calidad de vida del futuro de los habitantes de San Martín. Yo no veo todavía una actitud contundente respecto de la no construcción de una planta de incinerado reciclado de basura. No digo que no la vaya a haber, pero me preocupa que en este tiempo no haya habido una actitud determinante respecto a la oposición de que se instale una planta. En 2003 se terminó todo lo que era el vuelco en San Martín, que era una negra herencia de la época del proceso. Habíamos entrado en otra etapa, pero ahora es como que hay una especie de vuelta atrás.

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