La cota del dique Paso de las Piedras aún está lejos de lograr un nivel suficiente que le permita salir de la crisis iniciada en 2009 por la prolongada sequía.
Ayer el nivel de la reserva de agua se ubicó en 155,97 metros sobre el nivel del mar, es decir, a 2,03 metros por debajo de la cota 158 establecida como marca para salir de la emergencia hídrica establecida en agosto de 2009.
Pese a las previsiones de lluvia para los últimos días, el embalse sólo creció 4 centímetros, siendo la segunda quincena de mayo pasado mucho más fructífera, por cuanto había subido 33 centímetros.
El volumen actual del embalse hace que la Autoridad del Agua (ADA) mantenga el nivel de alerta 1, con las reservas útiles del lago en el 25% de su capacidad total.
El promedio de líquido volcado a la red por Aguas Bonaerenses SA (ABSA) viene siendo de 9.800 metros cúbicos por hora (m3/h), un 20% menos que los 12.000 m3/h que se exigen durante los primeros dos meses del año, donde se registran los mayores consumos.
De ese volumen, según sostienen voceros de ABSA, cerca del 60% es aportado por el embalse Paso de las Piedras, mientras que el 40% restante se obtiene de las denominadas fuentes alternativas, por caso las perforaciones de Cabildo y del Bajo San José y las tomas superficiales del arroyo Napostá y el río Sauce Grande.
En julio de 2009 el embalse se ubicó por debajo de la cota 155 y en agosto de ese año el gobierno provincial debió decretar la emergencia hídrica.
La situación siguió empeorando hasta que en julio de 2010 llegó a la peligrosa marca de 153,88 metros. Sin embargo, en el momento en que la crisis hídrica comenzaba a mostrar su peor cara, con un verano por delante que se anticipaba caluroso y seco, la naturaleza dio una muestra de piedad a través de precipitaciones que hasta cuadriplicaron las medidas históricas del mes.
Los 240 milímetros caídos alcanzaron para que Paso de la Piedras llegara, en febrero de 2011, a la cota 157,41, apenas 60 centímetros por debajo del nivel exigido para abandonar la emergencia.
Sin embargo, la meta no pudo ser alcanzada y a partir de allí comenzó nuevamente a la baja, con algunas mesetas y períodos de leve recuperación como el actual.
En ese contexto, el dique deberá continuar su recuperación de cara al verano próximo, el momento de mayor consumo.
Decreto y obras. Mediante la firma del decreto que declaró la emergencia hídrica en agosto de 2009, por un año, y sus sucesivas renovaciones, el gobernador Daniel Scioli dio luz verde a la realización de obras destinadas a paliar la situación y garantizar el suministro de agua potable a Bahía Blanca y Punta Alta.
Como consecuencia de esto la Provincia efectuó millonarias inversiones, por caso las baterías de pozos concretadas en el Bajo San José y Cabildo, más dos tomas superficiales, una en el río Sauce Grande, aguas abajo del dique Paso de las Piedras, y la otra en el arroyo Napostá, en el predio de la Asociación Empleados de Comercio.

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