“La emergencia es fundamental para poder gobernar”, afirmó Tellechea

El intendente municipal, Horacio Tellechea, negó que vaya a firmar un decreto disponiendo la emergencia económica, sanitaria y ambiental, adelantó que en las próximas horas será enviado el correspondiente proyecto al Concejo Deliberante y calificó a esta herramienta como “fundamental para poder gobernar”.
Consideró a esta cuestión como clave para enfrentar la “delicada situación económica” en la que se encuentra la comuna, razón por la cual apeló a la “madurez política y a la responsabilidad” de las respectivas bancadas.

Tellechea, que mañana cumplirá el sexto mes de su gestión, puso de relieve que la ampliación de los recursos es uno de los objetivos primordiales de la administración que encabeza, reconoció que “se atravesarán por momentos muy duros”, pero se mostró optimista en cuanto a una mejoría que se registraría a partir de agosto.

- ¿Por qué insistirá nuevamente con la emergencia frente a la resistencia de la oposición?

- Porque dará la posibilidad de marcar un equilibrio fiscal. Por ejemplo, hay muchos juicios en contra de la Municipalidad y se trata de trazar prioridades de pago. Además, permitiría refinanciar la deuda con los proveedores. El municipio tiene una deuda de 60 millones de pesos, de los cuales 44 millones corresponden a deuda flotante. Es una herramienta fundamental que dará la posibilidad de afrontar los compromisos. Los funcionarios del Departamento Ejecutivo darán todas las explicaciones que se le requieran, pero sería importante que se apruebe en la sesión del 14, aunque cada uno verá si la vota o no…

- ¿El aspecto económico es el que más lo preocupa o desvela en este semestre de gestión?

- Así es. Esto se debe a que no se gobierna con los discursos, sino con los recursos y sin ellos no hay acciones posibles. Son la clave. Nosotros comenzamos con una situación delicadísima que aún se mantiene. No es que todo se haya solucionado. No obstante, nos manejamos con la mayor seriedad posible y pudo verse, por ejemplo, que en el primer cuatrimestre de este año, en comparación con el pasado, se produjo un ahorro de casi 10 millones de pesos.

Además, en forma paralela, los fondos de coparticipación fueron 8,6 millones de pesos inferiores (9 puntos) y, para que funcione el municipio, es necesaria una masa de dinero de 12.600.000 pesos por mes.

- ¿Se arrepiente de no haber contemplado un aumento en las tasas?

- No me arrepiento, aunque reconozco que esperaba otra reacción por parte de los contribuyentes, dado que pensábamos que se contagiarían por el ritmo impreso a la gestión en el inicio. Hay familias que pueden estar complicadas para abonar las tasas, pero también hay contribuyentes que tienen hasta 23 propiedades y son deudores. Tampoco propusimos una moratoria porque el que hace el esfuerzo y paga se ve relegado por los especuladores.

De todos modos, estamos consultando al Tribunal de Cuentas para implementar posibles tributos, por ejemplo, a empresas (exportadoras) que utilizan las calles de Quequén y que son arregladas por la Municipalidad. En las próximas semanas enviaremos al Concejo Deliberante otros proyectos que tienen que ver con la generación de recursos.

- ¿Cuál es el estado de obras oportunamente anunciadas como la del frente costero y otras como la de la Terminal de Omnibus o la de la planta de efluentes cloacales?

- Se ha dado un paso enorme con el frente costero la semana pasada, cuando comenzó a circular el expediente 198.403/12 la correspondiente vía administrativa y viene muy bien. La financiación es absoluta de la Nación y se trata de una obra que cambiará la matriz de Necochea, habiéndose determinado su monto en 199 millones de pesos. Hemos obtenido un gran respaldo de parte del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y de la presidenta Cristina Fernández. No dudamos que esto marcará un antes y un después en Necochea.

Con la Terminal y la planta de efluentes cloacales, la documentación fue elevada a Nación y Provincia para que las incluyan en los presupuestos de 2013.

- ¿La obra de la avenida 75 tiene alguna fecha cierta de concreción?

- No puede haber ningún margen de error, porque es una obra que nos marcó negativamente a todos, por lo que le hemos pedido a la empresa que quede excelente. Se rompió la planta de hormigón de la compañía y dependemos de sus tiempos. Tampoco el clima ha ayudado, pero se viene trabajando en la parte técnica y en lo relacionado con las nivelaciones, porque el tramo que queda es más complicado.

Pretendemos que sea terminada como la 91 o la 42, donde se superó el nivel de calidad exigido inicialmente.

- ¿Cómo sintetizaría el accionar desarrollado en el interior del distrito?

- Hacía falta presencia y por eso visitamos todas las semanas una escuela, porque marcan el pulso de una comunidad. Además de entregar material gestionado por el municipio, se han puesto en marcha planes como el del núcleo genético porcino en Ramón Santamarina, La Dulce, Juan N. Fernández y Claraz.

Por ejemplo, en Energía no pasaba una máquina desde hace décadas y con el Ente Vial se ha llegado a mejorar el paraje San Antonio. No porque vivan pocas personas, dejan de ser ciudadanos del distrito.

Por supuesto, hay obras que se destacan como las plantas de efluentes cloacales en La Dulce y Juan N. Fernández, y permanentes trabajos cotidianos.

- ¿Qué le hubiera gustado realizar en estos seis meses que no ha podido?

- Tal vez haber tenido más elementos y herramientas para una mayor presencia en las calles. La estamos teniendo, pero sería aún más importante con maquinarias. Por ejemplo, cuando asumimos había un solo tractor para Necochea y Quequén, y ahora hay tres. Igualmente, se avanzó mucho en la recuperación de espacios públicos como plazas, monumentos, cordón cuneta y asfalto en Quequén, los desagües pluviales de la 554 y la puesta en funcionamiento del Aeródromo con los vuelos con Buenos Aires.

Hasta cuando abrimos una calle, como la 71 entre 98 y 102 o la 60 entre 43 y 47, buscamos el beneficio del vecino y también la optimización de recursos, porque se extrae tosca que sirve para reparar otras calles. Le sacamos el jugo hasta los ladrillos…

Comentá la nota