NEUQUÉN (AN).- El proyecto de ley para declarar la emergencia educativa que impulsó el peronista Ariel Kogan llegó ayer al recinto legislativo con el decisivo respaldo del MPN pero, contra de todos los pronósticos, las minorías le cerraron el camino y frustraron el intento de que se tratara sobre tablas y fuera sancionado.
"Se alcanzan los dos tercios, porque con los decimales se llega a los 21", dijo la presidenta, Ana Pechen y trató de avanzar incorporando el proyecto al temario del día. Adujo, además, que el criterio que empleó para determinar la cantidad votos era el que se ha empleado habitualmente desde que se inició el período.
Sin embargo, se generó un debate en cuanto a cómo interpretar el reglamento que derivó, además de duros cruces y en que Kogan levantara su pedido de tratamiento de la ley, en un desprolijo desarrollo de la sesión en el que se evidenció que, cuestiones tan elementales como definir un quórum, los diputados no la tienen en claro.
El proyecto -que destina 50 millones de pesos al área educativa para refacciones de escuelas y trabajos de mantenimientos esenciales; permite readecuar el calendario para recuperar días perdidos por la huelga, entre otros puntos- viene precedido de una fuerte polémica. Se originó tras la huelga docente y el decreto del gobernador Sapag de declarar a la educación como "servicio esencial", lo que la oposición interpretó como un intento de reglamentar el derecho de huelga.
Ayer volvieron a manifestarse las distintas visiones sobre el tema aunque, ello al margen, sólo sirvió para diferir su aprobación. Porque es claro que tiene los votos suficientes para convertirse en ley. Lo que también afloró, con crudeza incluso en los discursos, fue la división que signa al bloque justicialista. Aún cuando ayer dos legisladores apoyaron el proyecto, otros tres no y dejaron mal parado a Kogan.
"Que expliquen ellos por qué no acompañaron el tratamiento del proyecto sobre tablas", dijo Kogan, con indisimulado malestar.

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