Desde Producción indicaron que, por el momento, no se ha producido ni el retiro de formularios ni, por consiguiente, la presentación de las respectivas declaraciones juradas - Panorama tras las lluvias
Cabe recordar que el intendente municipal de Rojas, Martín Caso, entregó en la sede de la cartera bonaerense de Asuntos Agrarios, el correspondiente expediente en el que se solicita -con la aquiescencia de las entidades agropecuarias del partido, productores y Consejo Asesor Municipal de Productores Rurales- la declaración de la emergencia agropecuaria para este distrito.
Esta solicitud se fundamentó en la grave sequía que afecta a buena porción del territorio nacional y, puntualmente, a la mayor parte de los distritos bonaerenses, entre ellos el nuestro.
Pero hasta el momento, el gobierno bonaerense, si bien le dió luz verde al expediente local, aún no ha refrendado el decreto a través del cual se establece legalmente el estado de emergencia agropecuaria.
De todos modos, desde la ARBA se autorizó a la Comisión Municipal, a seguir adelante, de modo de ganar tiempo, con la recepción de las declaraciones juradas de los productores afectados. Para tales fines, Adriana Calvet, colaboradora del área de Producción, ha cumplimentado una capacitación de manera de volcar esos datos de manera correcta.
Y lo que seguirá, pues, a partir de ahora, será la actividad evaluadora de la citada Comisión Municipal de Emergencia Agropecuaria, conformada por el Ejecutivo, concejales, representantes de las entidades del campo y el CAMPR, además del INTA y técnicos especializados.
El cometido entonces, en lo inmediato, será recepcionar los pedidos de declaración de emergencia o desastre de parte de los productores del distrito, los cuales serán evaluados y elevados a las autoridades provinciales, dependiendo de ellas su aprobación final.
Mientras tanto, quedó establecido en el curso del mismo cónclave que los productores ya pueden comenzar a retirar los formularios correspondientes -para lo cual deben dirigirse a la scretaría de Producción, en el edificio municipal- y que serán designados a la brevedad dos técnicos de manera de comenzar el correspondiente relevamiento en las parcelas afectadas.
En este sentido, puede mencionarse que si bien ha habido algunas consultas al respecto, todavía no se ha producido ni el retiro de formularios ni, por cinsiguiente, alguna presentación formal a los efectos de solicitar la emergencia agropecuaria en explotaciones del distrito.
Los productores afectados con graves pérdidas de granos o animales debido a la presente sequía, cuyas solicitudes cuajen, quedarán de esta forma en posición de recibir los beneficios impositivos y económicos contemplados en las legislaciones provincial y nacional vigentes.
PREVISIONES
MAICERAS
Pese a la fuerte sequía que afecta a la zona núcleo agraria, las estimaciones para la cosecha de maíz de esta temporada se ubican por encima de las 20 millones de toneladas. Incluso Maizar, la principal entidad del sector, augura que la producción puede trepar a las 25 millones de toneladas, lo que implicaría un incremento de 2 millones de toneladas respecto de las 23 millones de toneladas de la cosecha 2010/2011.
Durante el último trimestre del año pasado, el área sembrada estimada de maíz permitía pensar en una cosecha récord para el grano. Luego, a causa de la falta de lluvias que se agravó en los últimos meses, las proyecciones dieron cuenta de fuertes reducciones e virtud del impacto que podría tener la sequía en la producción de maíz.
Sin embargo, después del calor agobiante y las escasez de precipitaciones, el importante porcentaje de productores que se volcó hacia una siembra tardía de maíz, que oscila entre un 30 y un 35% del total, permitirá recortar pérdidas y, de continuar la recuperación hídrica de las últimas semanas, tener una cosecha superior a las 20 millones de toneladas.
Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectan una cosecha de 22 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 6,8 toneladas por hectárea. Maximiliano Zavala, analista de la Bolsa de Cereales porteña, consideró que “si bien el maíz sembrado en fecha temprana está en período crítico, los de segunda vienen muy bien”.
“Hay zonas donde se esperaban rendimientos de 12 mil kilos por hectárea y se están obteniendo 8000, si bien es una pérdida importante, hay que entender que no está tan mal la cosa”, señaló.
Respecto a la fuerte sequía de 2008, Zavala considera que la situación actual es “bastante más favorable”.
“Tenemos que acordarnos que en ese período los rindes no llegaron ni a los 6000 kilos por hectárea”, destacó.
En la Bolsa de Cereales de Rosario los pronósticos son menos alentadores. Si bien la proyección no difiere en mucho –actualmente se ubica en 21 millones de toneladas– sus especialistas advierten que “cualquier número que se arriesgue es muy inestable porque depende de lo que ocurra con las precipitaciones”.
En Maizar, la entidad que nuclea a los sectores de la cadena maicera, definieron el panorama desde una óptica más positiva. “Los más pesimistas hablan de 22 millones de toneladas, pero si las lluvias acompañan, podemos llegar a andar en 24 o 25 millones”, dijo Martín Fraguío, director ejecutivo de la entidad.
Para Fraguío, “hay un aprendizaje de los productores luego de la sequía de 2008 y nuevos eventos biotecnológicos que hacen a la planta mucho más resistente”.
Inclusive, para Fraguío, pueden darse exportaciones cercanas a las 15 millones de toneladas, cifra que el país superó sólo en dos ocasiones. “Si se toma en cuenta que el remanente de la temporada pasada, es de cerca de 2 millones de toneladas, y el consumo interno será de 7, podríamos incluso superar las 15 millones de toneladas en exportaciones”, destacó.
Por último señaló: “Hay que mantenerse expectantes y esperar cómo evoluciona el clima y el nuevo régimen de comercialización de granos que anunciaron a principios de enero.”

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