Una curiosa forma de estafa comenzó a ser utilizada en la ciudad, mediante la que engañan a las personas haciéndoles pagar paquetes de sándwiches, convenciéndolas de que un conocido pasará a retirarlos y a devolverles el dinero.Si bien con el correr de los días los ardides fueron mutando, estos episodios se vendrían repitiendo desde hace aproximadamente un mes.
Días atrás en un local comercial céntrico, aledaño a un estudio contable, el embaucador bajó de una moto e ingresó al lugar expresando que trabajaba como vendedor de sándwiches de la renombrada fábrica “Estrellita”, y mediante ardides terminó convenciendo al empleado de que la contadora vecina había salido del estudio, por lo que le encomendaba como favor que recibiera los paquetes por ella y los pagara, con la promesa de que en cuanto la mujer regresara le reintegraría el dinero gastado.
Con buena predisposición el empleado aceptó, dada la buena relación que tenía con su vecina, y fue así que se convirtió en otra víctima de este “cuento del tío”.
El método es insólito y el producto es variable, haciendo las estafas incluso con productos que la empresa no vende, como “tortuguitas” de pollo y hasta churros.
En el primero de estos casos, una mujer llegó a pagar por 120 sándwiches de pollo, los que supuestamente iban a ser utilizados durante una conferencia en un conocido hotel.
Si bien se trata de estafas por cantidades de dinero de hasta 600 pesos, el delito es preocupante ya que las víctimas son cuidadosamente seleccionadas.
Aunque casi siempre se cometieron en el casco céntrico, también un empleado de un vivero de Valle Viejo cayó en el engaño, cuando le dijeron que el dueño de unas cabañas cercanas ya iba a pasar a buscar la entrega.
Según información a la que pudo acceder este medio, las denuncias por estos hechos aún son escasas; estas maniobras vienen en aumento y luego de resultar damnificadas, son numerosas las personas que comenzaron a llamar a la fábrica de sándwiches con el fin de reclamar el dinero.
Perjudicados
Viviana Burgos, encargada del turno tarde de la fábrica Estrellita mantuvo diálogo con El Esquiú.com para advertir a la comunidad sobre el uso de su imagen para cometer las estafas.
En este sentido, Burgos indicó que ellos nunca realizan entregas a comercios en motocicleta, sino en vehículos habilitados, ya que Bromatología no lo permite. Además, la forma de reconocer sus paquetes es con el logo y los datos que traen impresos, detalle que los embaucadores habrían pasado por alto.
“Nos da bronca e impotencia que hagan uso del nombre, tenemos veinte años de prestigio y esto nos afecta laboralmente, por eso queremos advertir a la comunidad para que la gente no sea estafada”, indicó la mujer, quien sólo en el día de ayer había atendido a dos personas que se quejaron de haber sido víctimas de los hábiles timadores.
Por el momento, no hay datos concretos sobre la identidad de quien realiza estos engaños, pero desde la fábrica no descartan denunciar el uso de su imagen.
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