Enmarcado en lo que calificó como un “Plan integral de seguridad”, el intendente exhibió las nuevas adquisiciones del municipio. Remarcó la posibilidad de trabajar en conjunto con el Ministerio de Seguridad bonaerense y se diferenció del anterior jefe comunal. Propuso “imitar los modelos exitosos” de San Isidro y Tigre.
Según comentaron desde la Intendencia, se trata de 15 móviles blindados, que costaron –según el propio Macri- más de un millón y medio de pesos. Las camionetas serán destinadas a las seis comisarías de la zona, que así contarán con al menos dos vehículos cada una.
El intendente adelantó que se sumarán otros 25 móviles para mediados de agosto y reiteró que pretende contar con una mayor cantidad de personal policial en el distrito. Macri afirmó que “lo mínimo” que requiere es “llegar a 500 efectivos dedicados a seguridad en Vicente López”.
Acompañado por su jefe de Gabinete, Eduardo Gasulla, y la subsecretaria de Seguridad, Mariana Aiello, Macri también destacó la presencia del funcionario sciolista César Albarracín, subsecretario de Política Criminal. En referencia al gobierno provincial, agradeció a la Policía y a la cartera de Seguridad por brindarle “la posibilidad de trabajar juntos”. Albarracin, por su parte, devolvió el gesto: “Es importante que los intendentes se sumen y hagan aportes valiosos a esta política de Estado”
En tanto, el jefe comunal también aprovechó para dejar un mensaje a la gestión anterior encabezada por Enrique García, a la que acusó de tener “una lectura simple de la Constitución” e intentar “negar esta problemática, con una visión de que el municipio no tiene una responsabilidad directa”. Además, siguiendo en una línea crítica, agregó que “uno de los problemas en Vicente López era que el llamado al 911 tardaba mucho en reaccionar de manera operativa”.
Por último, envió un guiño hacia Sergio Massa y Gustavo Posse, intendentes de Tigre y San Isidro respectivamente, al calificar sus políticas de seguridad como “modelos exitosos” para imitar.




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