"La provocación empezó del lado de ellos", sostuvo ayer Néstor Fabián Avendaño, dirigente del Movimiento Evita, al refutar las acusaciones lanzadas en su contra por Mauricio "Catato" Díaz, de Convergencia Peronista, respecto al origen de los violentos incidentes ocurridos el sábado en el club Ferro Carril Oeste, en General Pico, donde sesionó el Congreso Provincial del Partido Justicialista. "Ellos entraron con las lanzas en punta y tirando bengalas", aseguró.
Para Avendaño, el origen del problema debe rastrearse unos días atrás, cuando los dos sectores tuvieron un roce en la plaza San Martín de Santa Rosa, el día que se hacía un acto en homenaje del ex presidente Néstor Kirchner. "Ese día yo fui a la plaza como dirigente, no fui por ningún sector político, como sí fueron ellos", acusó.
Según afirmó, esa tarde "Catato" Díaz aprovechó el acto por Kirchner para hacer una reivindicación de Rubén Marín. "Entonces yo le reprocho a 'Catato' Díaz porqué había que reivindicar a Marín, cuando estaba vinculado con la Subzona 14 y todo eso. Ellos (la gente de Convergencia) se enojaron y se fueron, agrediendo y puteando".
Ese incidente dejó un resentimiento que, según Avendaño, abonó el clima para la violencia que se desató en General Pico.
Lanzas.
"Yo en ningún momento agredí a Catato Díaz", reiteró el joven. "La provocación empezó del lado de ellos. Cuando entraron al club, ingresan con las cañas de punta y tirando bengalas para adentro. Ahí fue cuando la gente reaccionó".
"Nosotros habíamos entrado antes y nos habíamos posicionado cerca del portón. Entonces vienen estos personajes y me dicen 'vos no podés estar acá'. Yo le respondo 'escuchame, esto no es Plaza de Mayo. Acá estamos en General Pico, La Pampa, y de acuerdo a cómo llegamos nos vamos posicionando. Yo de acá no me voy'. ¿Por qué le tenía que dejar el espacio?"
Uno de los que le habló y lo conminó a que su gente se fuera del lugar fue, precisamente, 'Catato' Díaz. "El era el que estaba al frente de esa columna de Convergencia, por eso fue al que más le pegaron. No había espacio para tantos. Ellos querían entrar, eran una columna de 250 personas, a lo sumo 300". Dentro del recinto, con tantas líneas internas presentes, no había lugar para un sector tan numeroso.
"Hoy escuchaba a Marín que decía que había muchos mercenarios. Me gustaría preguntarle a Marín a quién se refería. Tal vez se refería a los naranja -color que identifica a Convergencia Peronista-, porque nosotros somos todos militantes", disparó Avendaño.
El joven reiteró que nadie en el grupo del Movimiento Evita tenía armas e intimó a Díaz a que se desdiga de su acusación. En caso contrario, anticipó que le iniciará una demanda judicial.


Comentá la nota