La candidata presidencial y conductora nacional de la Coalición Cívica estuvo unos minutos en San Nicolás. Visitó brevemente el Santuario de la Virgen, donde se encontró con la diputada Elisa Carca y el precandidato Eduardo Pacheco.
-Más allá de los resultados, ¿qué evaluación hace del sistema de boleta única que se empleó en Santa Fe?
-En realidad, el autor de la Ley de Boleta Única es Pablo Javkin, que es de la Coalición Cívica. Es un sistema que transparenta las elecciones. El Gobierno y algunos opositores no quieren adoptar este sistema a nivel nacional, porque con los viejos sistemas se permite el fraude, como el robo de boletas, por ejemplo. Pero como esta vez vamos a ganar por mucha diferencia, no va a haber posibilidad de fraude.
-¿Qué opinión le merecen los entredichos en el armado electoral del radicalismo bonaerense con De Narváez, el socialismo y el GEN?
-Hace un año, nosotros nos alejamos de esos espacios con absoluta claridad. Ahora todo el mundo puede entender por qué lo hicimos: para estar ajenos a todo esto. Nosotros estamos en otra cosa, estamos planteando nuestras propuestas ante emprendedores, PyMEs, ahora con el sector rural; la verdad que ahora sólo necesitamos esa pequeña vuelta que le falta al pueblo para animarse. La puerta está abierta y el futuro está ahí, aunque todavía hay muchos que por miedo están buscando atrás. Pero es algo que va a pasar en pocos días más.
-Esos cruces en aquel otro espacio opositor, ¿favorecen las chances electorales de la Coalición Cívica?
-En realidad, a lo mejor primero seamos candidatos por descarte, y después por convicción.
-¿Existe hoy una estrategia de la Coalición Cívica para captar los votos del electorado radical bonaerense desencantado por el acercamiento entre Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez?
-No. Nosotros no mendigamos nunca ningún voto. Nosotros tenemos una causa que, según queda demostrado, es mucho más transparente que la que lleva el partido radical. En realidad, nosotros somos el radicalismo en serio, el radicalismo intransigente y republicano; pero también aspiramos a todos los votos independientes de mucha gente que también cree en la decencia, en la república, en la honestidad, en el desarrollo económico. Nuestros hijos no tienen por qué vivir en la vergüenza de un país lleno de ladrones. Pero también es cierto que hay otra parte de la sociedad que quiere votar a ladrones.






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