Elisa Carrió: “En Mendoza respeto y quiero mucho a Iglesias”

Elisa Carrió: “En Mendoza respeto y quiero mucho a Iglesias”
La líder de la Coalición Cívica espera pelear la elección con la Presidenta y Duhalde.
Elisa Carrió vino a Mendoza. Nuevamente en campaña, Lilita se pasea por el país en auto, un viaje iniciático en el que “se puede oler la Argentina”, asegura. A pesar de los años, no se aparta del discurso ético que la caracteriza y despotrica contra la corrupción. Sin embargo, a pesar de denunciar a diestra y siniestra, Carrió no hace tanto foco en la presidenta Cristina Fernández; en algunos pasajes de la charla con Los Andes la defiende.

No descarta un acuerdo con el radicalismo mendocino, pero antes pretende enfrentar la interna abierta, simultánea y obligatoria del 14 de agosto. Se muestra entusiasmada por estos comicios, ya que van a despejar a las tres fuerzas que “van a disputar con posibilidades” las generales de octubre. Según ella: “una expresión del PJ disidente, con Duhalde; una de la Argentina no peronista, que somos nosotros, y una expresión del gobierno”.

-¿Y Ricardo Alfonsín?

-Está perdiendo posibilidades, a pesar del esfuerzo que hicieron los medios para instalarlo como único candidato de la oposición. Y como tantos otros, se cayó.

-¿Cómo ve la elección en Mendoza? Teniendo en cuenta que su partido, la Coalición Cívica, no tiene candidatos en la provincia.

-Vamos a hacer las elecciones del 14 de agosto. Y es obvio que nuestra relación, tanto de la Coalición Cívica, como personal mía, está muy ligada a dos personas que yo respeto y quiero mucho, como Roberto Iglesias y Víctor Fayad. En su momento se hablará.

-Viene recorriendo el país en auto. ¿Qué nos puede decir de su recorrido?

-Se huele el país. Veo bien al país en las ciudades. Ha habido muchos recursos, la infraestructura de las ciudades ha mejorado. El problema sigue siendo la corrupción, no haber aprovechado este crecimiento fenomenal para un desarrollo económico sostenido. Si continúa esta gestión, Argentina será como River: de tanta corrupción vamos a ir al descenso.

-¿Cuál es su análisis frente a las próximas elecciones?

-Vamos a ver la definición después de las elecciones en Santa Fe, Córdoba y Provincia de Buenos Aires. Si Rossi sale segundo o tercero; en Córdoba el Gobierno nacional no juega, porque De la Sota está apartado de Cristina; y si la pelea es muy disputada en la provincia de Buenos Aires, está ganada la elección por un opositor. U opositora.

-Sin embargo daría la impresión de que Cristina Fernández es imbatible...

-Me encantó la elección de Capital, porque liberó del aparato de comunicación violento que permeó en todos los grandes diarios nacionales, entre los editorialistas. Estaban todos deprimidos.

Está todo abierto, aunque lo de Ciudad de Buenos Aires no es una muestra del país, porque el resultado es casi idéntico al de 2007.

-¿Entonces, dónde se jugará el resultado de las elecciones?

-Los datos centrales serán los votos del triángulo Venado Tuerto, Pergamino, Río Cuarto. Las ciudades rurales en las que masivamente, el 60 o 70% votaron a Cristina en 2007. Si eso se corre...

-¿Usted dice que el campo sigue en pie de guerra contra el Gobierno nacional?

-De la humillación no se vuelve. Una cosa es tener políticas equivocadas y otra cosa es cuando humillaste.

-¿Cómo ve al Gobierno nacional?

-Hay que ver lo que hicieron con Patricia Fadel. La vimos en una defensa absoluta del Gobierno y la dejaron afuera. Esto muestra el círculo stalinista. La mínima señal de una posición diferente en un tema que no tiene que ver con el poder, marca la caída. Este es el precio que están pagando por la falsificación histórica de la que fueron parte. Ellos sabían lo que eran los Kirchner. Ellos nunca estuvieron en la pelea por los derechos humanos. Ella se burlaba de mí por lo de Obediencia Debida y Punto Final. Nunca el ingreso ciudadano, nunca nada.

-¿Usted cree que el PJ se subordinó ante esa falsificación?

-Mucha gente en un sector de la izquierda peronista creyó de veras y ahora mantienen la falsificación. Porque cuando uno se quiebra en algunas cosas, se vuelve cínico o fanático. Ser cómplice de la corrupción enorme, incluso de la ilimitada ambición del ex presidente Kirchner, te quiebra. Y te vuelve fanático. Ya están ahí, no tienen dónde ir.

-Usted habla de la ambición de Néstor, pero no ha mencionado a Cristina Fernández...

-Ella no es corrupta: el sistema que ampara es corrupto. Ese es el gran problema de ella, pero no tiene la avaricia de él.

-Cómo se gobierna sin ser peronista, con la mayoría de las provincias peronistas y algunas radicales...

-A diferencia de lo que ustedes piensan, el país ya no es peronista ni radical. Es plural y va por la buena senda. En cada provincia, va teniendo la expresión de su propia cultura. Lo central para la gobernabilidad es que nosotros no queremos ser Kirchner. Queremos una república en serio, con federalismo en serio. Lo que supone que la Nación pierda poder. Queremos que la Nación pierda poder para que ganen las provincias, para que haya ciudades ricas, con votos libres en todo el país. Esto va a facilitar la gobernabilidad.

Y hay muchos gobernadores que no tienen una mala relación conmigo. Tienen una relación de respeto absoluto. Y me parece que tener autoridad es lo primero para cambiar el poder. La mayoría han sido legisladores, hay un respeto a la Coalición Cívica y a mi persona.

Hay que recomponer la autoridad, cosa que no tiene que ver con los votos, ni con el manejo de los recursos, sino con las conductas.

Comentá la nota