La firma Electromóvil SH, conformada por la sociedad de Alberto Baldessari (72) y Alberto Faber (83), fue fundada un 1 de diciembre del año 1962, y por lo tanto en el día de hoy cumple 50 años de fructífera existencia.
Conversando con los protagonistas de esta historia de pasión por los autos y el trabajo que hacen, comentaron que antes de ser socios fueron compañeros de trabajo, "después -decía Baldessari- Faber fue patrón mío pocos años y finalmente hicimos una sociedad juntos", relató.
PASION POR
LOS AUTOS
"Empezamos en la esquina de Av. Roca e Ituzaingó, Av. Roca 203 -señaló Baldessari- (donde ahora hay una agencia de telefonía celular), y nos mudamos a este local de Ituzaingó 172 en el año 1972". Comentaron también que la mecánica de aquellos años era mucho más sencilla que ahora, ya que actualmente viene todo computarizado, e incluso se hacen diagnósticos del automotor con computadoras. "Pero había mucho trabajo", añadió Faber.
Contaron que cuando empezaron hacían bobinados y reparación del automóvil, siendo que los desperfectos más comunes estaban en los dínamos y los motores de arranque (el famoso "burrito" de arranque); también se hacían muchas instalaciones del automotor, que no estaban tan tecnificadas como ahora.
"Vemos -decía Alberto Baldessari- que la tecnología avanzó más que la capacitación del tallerista. Aunque hoy por internet y los correos electrónicos se pueden efectuar averiguaciones que antes no se podían hacer. Pero era más fácil antes", no dudó en señalar el experimentado mecánico automotor.
Respecto de la electricidad y la electrónica de los autos de hoy, dijeron que "a los autos de hoy hay veces que si uno no tiene una computadora no se pueden tocar. Con la informática detectan la falla del vehículo. Aunque hay cosas como los alternadores, que no cambiaron mucho", opinaron.
Recordando anécdotas, dijeron que "en el año 1971 fabricamos una motoneta eléctrica. Nos ayudaron los amigos Arturo Mariotta y Ulises Eier -mecánico de motos-. En esa época había tiempo para atender a los clientes y para hacer cosas que a uno le gustaban, había otro ritmo de vida". Y agregó Faber que "para divertirse un poco todavía había tiempo en esa época. Sobraba el tiempo", opinó. "Ahora se trabaja presionado por el tiempo -continuó Baldessari-. En cincuenta años vimos un cambio muy violento en ese sentido", expresó.
Volviendo a las anécdotas, vino a colación la amistad cosechada durante tanto tiempo: "hace 47 años que tenemos una peña y, nos juntamos a comer asado los viernes -decían-. Se llama «Peña Electromovil»" acotaron.
Recordaron haber tenido a grandes industrias entre sus principales clientes a lo largo de estos años. Algunos ejemplos de lo dicho fueron las firmas River Plate Dairy Co. (o fábrica de manteca "Las Colonias", fundada en 1921); el Frigorífico Fasoli (actualmente Rafaela Alimentos SA); la agencia de motores Perkins de Rufino Albizu que se encontraba enfrente (donde hoy está la YPF de Bv. Roca y Arenales) del recién nacido taller de Electromovil; la agencia Isidoro Dellasanta y Cía. de General Motors (donde hoy está la Clínica Parra); "y el caso puntual -dijo Baldessari- de la familia de la veterinaria Grande, donde atendimos a las tres generaciones: al abuelo, al papá y al hijo" recordaron emocionados.
No quisieron finalizar la entrevista sin agradecer a clientes, proveedores y amigos de tantos años de trabajo.
LA FAMILIA
En cuanto a la vida familiar y personal, Alberto Faber nunca dejó la soltería.
En cambio su socio Baldessari se casó con Elda Frenquelli y fruto de esa relación tuvieron dos hijos: Mariana -profesora de Historia- casada con Andrés Costamagna; y Andrés -arquitecto- casado con Débora Schoj. Del matrimonio de su hija Mariana, Baldessari recibió la alegría de dos nietas: Delfina y Emilia. Y del matrimonio de su hijo Andrés, otra nieta más llamada Renata y un bebé en camino; lo cual lo colma de felicidad.
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