Ya no se consiguen repuestos de ventiladores, heladeras y cafeteras. Reparar un lavarropas, hasta 3 mil pesos
Los especialistas en reparación sugieren manejar los electrodomésticos como si se tratara de las joyas de la abuela, y más si se trata de equipos de última generación, los más complicados de arreglar por la falta de insumos que llegan de países como Brasil, China e Italia. En la lista de imposibles de arreglar se encuentran los equipos de refrigeración multi split -que consumen el 40 por ciento menos de energía eléctrica que los comunes-, los freezer no frost y algunos lavarropas, tostadoras y jarras eléctricas.
Ezequiel González es uno de los técnicos que por estos días trata de explicarle a sus clientes que hay electrodomésticos con diagnóstico de "muerte súbita". "Hay accesorios que no se consiguen, es así, más cuando se trata de cambiar lo que sería el corazón del equipo porque no hay soluciones que respeten el original de la máquina. Si se consigue alguna pieza se encarece mucho la reparación o en otros caos no vuelve a andar como vino de fábrica", apunta.
Los comerciantes consultados aseguran que el 80 por ciento de los repuestos proviene de Brasil y de China. "El mercado nacional es muy pobre, pero cuando se rompen máquinas que llevan repuestos que no se consiguen la gente se ve obligada a adquirir nuevas. Y todo es peor cuando se trata de piezas que provienen de Europa porque se tienen que pagar en euros", agrega Ezequiel.
Si en algo coinciden todos los técnicos consultados es que con los productos nacionales no hay tantos problemas, aunque muchos destacan que gran parte de los materiales que se utilizan vienen de Brasil y sólo se ensamblan en el país.
Nélida Wegner, responsable de un comercio que repara lavarropas y secarropas asegura que se consiguen repuestos, pero que hay algunos importados que directamente desaparecieron del mercado. "Si alguien pide plaquetas para equipos Sanzo o Gaffa hay que explicarles que desde hace tiempo no hay nada de nada", sostiene.
LAVAVAJILLAS, UN PROBLEMA
También están complicados los usuarios de lavavajillas, casi no hay nuevos a la venta, ni se consiguen repuestos para reparar los que sufren algún tipo de desperfecto.
En relación a los lavarropas, se informó que aún se consiguen algunos repuestos, pero que el 50 por ciento son tan caros que casi no justifican su arreglo porque terminan saliendo poco menos que uno nuevo, en algunos casos se habla de costos de reparación del orden de los $3 mil. Los más difíciles de conseguir son los accesorios para lavarropas digitalizados y entre las marcas más complicadas se mencionaron las de origen italiano, en estos casos hacerse de plaquetas o reguladores de velocidad de los motores, es una misión imposible con el agravante de que no hay sustitutos de origen nacional.
"Habrá que esperar que entren, por ejemplo si el lavarropas tiene un año de fabricación hay que esperar desde 4 a 10 años para que la fábrica considere que ya es oportuno fabricar los repuestos porque antes no entran y más con todas las trabas que se están poniendo", señala Juan Manuel quien trabaja en la reparación de lavarropas.
BURLETES, AHORA UNA PIEZA DIFICIL
También se menciona que hay faltante de burletes, uno de los accesorios más utilizados en el arreglo de las puertas de heladeras, elemento que hasta hace poco tiempo atrás era muy fácil de conseguir.
Ante la falta de repuestos en muchos casos los especialistas tratan de dar soluciones artesanales y hay negocios en los que hasta se ponen a la venta electrodomésticos hechos en épocas en las que los fabricantes las construían para "toda la vida".
SPLIT
En la lista de “imposibles de arreglar” que elaboran los responsables de services locales se encuentran varios modelos de equipos de refrigeración multi split, que consumen el 40 por ciento menos de energía eléctrica que los comunes.
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