Una familia de Alto Alberdi la pasa mal. No tienen luz porque las paredes de la casa estaban electrificadas y la estructura se está desmoronando.
La casa de los Benavídes está a la altura del 3000 de la calle San Luis, en barrio Alto Alberdi. Es una construcción muy vieja. Mercedes vive allí desde hace 47 años y asegura que cuando su padre se hizo del inmueble en el barrio ya se consideraba que tenía unos buenos años.
El moho está enquistado en las paredes, tanto que la pintura rosa que las coloreaba está teñida de un verde profundo, casi negro. Es el síntoma de lo que pasa por dentro de la estructura de cemento, que por la rotura de unos caños está llena de humedad, lo que va venciendo ya a la vieja vivienda provocando severas grietas, aplastando los marcos de las puertas.
Mercedes vive en la casa con su hija Celeste y su nieto Tiago. Ninguna tiene trabajo y Tiago padece de una enfermedad respiratoria, por lo que necesitan hacerle constantes nebulizaciones. Acá es cuando la falta de luz comienza a ser un serio problema para la familia.
“Yo también soy enferma, tengo un problema psiquiátrico, sufro de depresiones y en este entorno me siento peor. Yo no puedo tener a mi nietito viviendo acá, es un ambiente malo y encima no tenemos luz. La gente del barrio, que sabe de nuestra situación, nos facilitan algún enchufe para poder nebulizar al niño”, explicó Mercedes.
Por la electrificación de las paredes, los vecinos que están justo detrás de la casa sufrieron algunas descargas. Por el estado de la red doméstica, por seguridad de los vecinos y los propios Benavídes fue que Epec decidió cortar la luz.
Mercedes asegura que le es imposible afrontar los gastos de las reparaciones:“Mi yerno es albañil, pero no tenemos la plata que hace falta para comprar los materiales para hacer los arreglos. Me dijo que tenemos que levantar todo el cableado desde el techo y cambiarlo, pero no tenemos cómo hacerlo”.
La familia asegura que pidió ayuda al Ministerio de Desarrollo Social pero que les dijeron que debían escribir una carta dirigida al ministro Carlos Massei para analizar qué clase de solución les pueden dar. Mercedes junto a sus hijas también pidieron ayuda en la Municipalidad solicitando a Defensa Civil que apuntale las partes debilitadas de la estructura de la vivienda, pero las mujeres contaron que les dijeron que “no tenían arquitectos para hacer el trabajo”.
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