El intendente de Santa Rosa, Luis Larrañaga, reiteró su oposición a la "politización" que viven las comisiones vecinales barriales, la mayoría de ellas en estado de ebullición porque están en proceso de elecciones para definir nuevas autoridades. "Los que entregaron subsidios de un estamento nacional se tendrán que hacer cargo", disparó.
"Yo no pertenezco -siguió- a ningún sector de las estructuras partidarias del Partido Justicialista. No integro la línea Plural, ni Convergencia. Cada uno sabe lo que tiene que hacer y pagarán sus costos".
-¿Por ese motivo están politizadas como dice usted las comisiones vecinales?
-Capaz que tienen algunas intenciones que exceden nuestro pensamiento. Estar repartiendo subsidios de un estamento nacional o entregar mercadería que no le pertenece al municipio es algo de lo que se tendrán que hacer cargo ellos, no nosotros.
Sin nombrarlo, Larrañaga le apuntó al delegado local de Anses, Espartaco Marín, hijo del ex gobernador Rubén Hugo Marín, quien ayudó con entrega de créditos para emprendimientos, según reconoció el flamante presidente de la comisión vecinal de Villa Germinal, Hugo Alberto Díaz Loto.
En las elecciones barriales de Villa Germinal y José Aquiles Regazzoli, desarrollados hace unos días, ganaron dos listas que están vinculadas a Convergencia, la línea interna peronista liderada por el marinismo. Hubo tensión y se produjeron daños y peleas.
Los incidentes se ocurrieron al terminar los comicios. Ricardo Castro, de Convergencia, fue golpeado por militantes del propio Partido Justicialista. Desde Convergencia dijeron que los agresores pertenecían al Movimiento Evita. Además, le rompieron el auto a Castro. Otros vehículos también fueron dañados.
El director de Asuntos Vecinales de la municipalidad, Javier Weiz, fue señalado por dirigentes de Convergencia como el "principal responsable" de la violencia. Le achacan que al decir que se habían "politizado las elecciones", intentó amedrentar a los vecinos para bajar la participación.


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