Las elecciones a la hora de estudiar una carrera van más allá de la provincia

Las elecciones a la hora de estudiar una carrera van más allá de la provincia
Después de proyectarse dejando atrás el colegio secundario, en los jóvenes aparece una nueva etapa en la que el futuro empieza a tomar importancia. Allí las decisiones determinan que profesión seguir y dónde estudiar la carrera.

Sin dudas las etapas en la vida están marcadas de distinta forma para cada ser humano, los caminos que se van trazando tienen que ver con el uso del tiempo y las elecciones que se van dando, acertadas o desacertadas. El punto clave está en que el sistema educativo cuenta de una etapa en que se pasa por el primario y le sigue el secundario. Después de ese proceso que implica aprobar el secundario, recién uno puede optar por que carrera seguir en la etapa universitaria. Allí se abre una brecha en la que muchos santacruceños parten a otra ciudad, a otra realidad, dejando mucho atrás con el anhelo de perfeccionarse. En el caso de Kily Guantay (25), riogalleguense estudiante en quinto año de abogacía en Córdoba, contó su sensación de alejarse de la ciudad para estudiar y explicó: “En lo personal irme a Córdoba fue un giro enorme en mi vida, una experiencia única. Me abrió la mente en todo sentido, te da responsabilidades como el hecho de comenzar a manejarme solo y aprender muchas cosas, pero por sobre todo formarte en la carrera y universidad que uno elige para el futuro propio y poder contribuir a la sociedad”.

Esto además implica de un gasto extra para la familia que tiene que ver con la estadía en otra ciudad, la carrera, o en algunos casos algunos de los jóvenes trabajan. Kily Guantay por su parte explicó: “La carrera la puedo realizar gracias a mi familia, mis padres hacen el esfuerzo día a día para que tenga todo aca. Eso te ayuda a valorar mas las cosas”

Otro caso es el de Diego Roa (29) quien está en quinto año de arquitectura en la ciudad de Buenos Aires. Este dijo: “En mi caso fue simple, me gustó desde el principio la idea de irme a Buenos Aires. Me fui acostumbrando a limpiar y cocinar, pero no fue difícil ya que la carrera me mantenía divertido y me gusta mucho Buenos Aires, creo que eso me ayudó siempre”.

Luego agregó el por qué y dijo: “Me fui por que en Santa Cruz no tenia la posibilidad de estudiar lo que quería, y tambien uno ya tiene en mente lo bueno de ir a vivir sólo después de la secundaria”

Estos son dos casos de los miles que hay, aunque muchos se quedan en la ciudad al no contar con la posibilidad de viajar, o por que simplemente quieren estudiar en la unidad académica local. Una joven de la ciudad que no quiso ser nombrada, expresó: “Yo dejé el año pasado la carrera de comunicación social porque le di prioridad al trabajo. Me demandaba bastante tiempo extra de cursada y de alguna manera necesito tambien tener mi estabilidad económica”. Lo que habla de la realidad y el compromiso que demanda el estudio.

Asi mismo, está el caso de Juan Manuel, este joven que vino desde Colombia a Rio Gallegos y da muestras de que la vida tiene muchas vueltas, pero si hay ganas se puede seguir estudiando. Juan explicó: “Yo estoy en tercer año y estudio ingeniería en recursos naturales. El estudiar para mi acá no a sido tan fácil, partiendo de la base que el método de las universidades en Colombia son distintos que los métodos de Argentina. Fue un proceso de adaptación bastante fuerte y eso en cuanto a lo académico, después esta la parte de la adaptación a la ciudad y al país”

Consultado sobre como llego a la ciudad, explicó: “Vine por que mi familia se estableció acá. A mi padre le salió un trabajo y nos vinimos. Terminamos todos en Rio Gallegos y decidimos instalarnos y estudiar acá, por que el hecho de irme a otro lugar implicaría una nueva adaptación”

En definitiva, el planteo apunta a que hay una gran cantidad de carreras posibles para estudiar y hay diferentes formas de vida en cada hogar. El punto está en que, si se apunta a poder lograr el desarrollo personal, se deben cruzar ciertos limites.

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