Lejos de estar al margen de su entorno, los niños y niñas de Mendoza tienen ideas formadas sobre los actuales y futuros representantes. De cara a los comicios, ellos también les hacen sus pedidos.
Amparo (9) sabe que "Cristina Fernández de Kirchner es la presidenta y Jaque el gobernador de la provincia". Y si bien confiesa que ninguno de los señores que se postulan para ganar las próximas elecciones le llama la atención, sí le preocupa que haya tantos accidentes viales.
Lejos de mantenerse al margen de la realidad que a diario los rodea, los niños mendocinos saben de qué se trata votar. Desde su mirada inocente, pero sin perder de vista los aspectos que contribuyen a construir un país armonioso, ellos se animan a opinar sobre política. Expresan sus deseos y son conscientes de que sus padres, tíos y abuelos votarán a la persona que consideren adecuada, nada menos que para tomar las decisiones que les marcarán su futuro.
Así, mientras los comicios de octubre se acercan y a medida de que desde los diferentes partidos se refuerzan las campañas para seducir al electorado, los más chicos de la casa también son testigos de la propaganda política que por estos días se mete en todos los hogares.
Cuando ven televisión, al encontrar una boleta debajo de su puerta, mientras almuerzan con sus padres y también en la escuela, el nombre de los actuales y futuros representantes han llegado a parecerles cotidianos. Caras, frases, imágenes y comentarios que escuchan de sus allegados suelen ser la base sobre la cual construyen su visión. Pero al margen de las tendencias políticas de cada familia, en muchos casos niños y niñas se atreven a hablar con frescura y -remitiéndose a lo concreto- hasta tienen su propia postura.
En la casa de Julián (9), por ejemplo, ninguno de los adultos es simpatizante del Partido Demócrata. Sin embargo, él dice que entre todos los candidatos a intendente de Luján de Cuyo prefiere al de ese partido, Omar De Marchi. Es que a pesar de su corta edad, sabe que quien lleva esa investidura es "como un gobernador, pero del departamento. También es el que pide que arreglen la calle del barrio o remodelen la plaza". En su caso, la idea de que De Marchi le "cae bien" surgió porque, justamente, la hija del actual diputado nacional va a su mismo colegio.
Julián cuenta que sueña con ser cineasta cuando sea grande e incluso ya practica la profesión filmando a su hermanito como el actor principal de sus historias. Por las tardes, le gusta jugar con sus amigos y andar en bici. Pero en su mundo de niño, las cosas de grandes le llegan al igual que a Tiziano, que incluso se auto rotula como "kirchnerista", cuando en realidad su mamá asegura no estar de acuerdo con la mayoría de las políticas impulsadas por el gobierno nacional actual.
A Martina (7), en cambio, la presidenta Cristina Fernández le parece que "habla muy fuerte" y por eso no le cae muy bien. En sus palabras, la niña deja en claro que no sólo le interesa llevar buenas notas a casa, jugar con sus amigas o salir a pasear con su familia. A ella le llama la atención la suciedad que hay en las calles, y además le gustaría que en su escuela el patio sea de baldosa y no de tierra, para correr en los recreos y no ensuciarse.
Por ahora, Amparo no sabe bien si cuando sea grande preferirá ser piloto de avión, investigadora o corredora de autos "como mi abuelo". Pero si hay algo que tiene claro es que todo lo que pasa a su alrededor le importa y mucho. De hecho, ella le pediría a quienes tomen la responsabilidad de comandar el país y la provincia en los próximos meses que "ayuden a la gente para que no siga habiendo tantos choques, como ese que le pasó a una señora que por suerte se salvo".
Franco (12) entiende muy bien que "para que un país salga adelante, la gente tiene que ser honesta". Para él, los políticos no deben estar al margen de este valor, al que considera como el más importante de todos. Tal como lo aprendió en la escuela, el niño sabe que las elecciones son el camino "para buscar el bien de todos". Su pensamiento es limpio. Al igual que el resto de los niños, Franco construye la realidad remitiéndose a aquello que ve y escucha, pero no por eso deja de tener su mirada individual.
"Iglesias tiene cara de inteligente y Paco Pérez sale con una sonrisa media fría en los afiches", comenta mientras se toma un recreo del partido de fútbol con los chicos del barrio para aportar su opinión. Sobre lo que le pediría a los políticos, profundiza: "Sería bueno que haya más seguridad, más justicia y que no haya más niños que pasen hambre".


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