La estrategia de la oposición apunta a retener bancas en el Congreso para evitar la preponderancia del oficialismo.
Los salteños concurren nuevamente a las urnas en el último de los comicios de este año 2011, donde se deberá elegir presidente de la Nación y renovar en forma parcial las bancas que le corresponden a la provincia en la Cámara de Diputados del Congreso.
Las previsiones electorales hacen que no se aguarden resultados inesperados en cuanto a una segura reelección de Cristina Kirchner para un nuevo mandato en la presidencia.
La estrategia de la oposición, en este escenario, apunta a retener bancas en el Congreso nacional para evitar la homogénea preponderancia del oficialismo.
A nivel local tampoco se aguardan sorpresas por la tracción que genera la intención de voto de Cristina Kirchner, que estará en la boleta de los candidatos a diputados nacionales del oficialismo.
Se discute, sí, cuántas de las cuatro bancas salteñas quedarán en manos de la lista oficial, encabezada por Pablo Kosiner y cuántas en la oposición, que tiene como referentes a Bernardo Biella y a Javier David con posibilidades de acceder al menos a un escaño.
Las ausencias
Los candidatos del oficialismo cumplieron con la campaña y llegaron al final de la misma “con la fusta bajo el brazo” y si hablamos en términos “burreros”, correr con el caballo del comisario, los relajó en cuanto a propuestas.
Sin dudas, el debate de las ideas y los proyectos fue el gran ausente en esta última campaña. El respaldo mayoritario que los salteños le dieron a la gestión del Gobierno nacional en las elecciones primarias de agosto, dejó para otro momento el esfuerzo proselitista de los candidatos oficiales a nivel local.
Sin nadie que responda a los cuestionamientos contra la política kirchnerista, el debate que buscó la oposición fue solo una enumeración de problemas por todos conocidos; un monólogo de buenas intenciones, pero que no encontró el eco esperado desde la vereda de enfrente.
Las propuestas para llevar al Congreso se transformaron entonces, desde un sector, en un explicativo para profundizar el modelo y desde el otro, en una seguidilla de críticas a las falencias de una gestión, que no parecen impactar en la decisión del electorado.
La oposición dice que no es bueno que las cuatro bancas queden en manos del oficialismo porque la disciplina partidaria que exige el kirchnerismo hará vano cualquier intento de defensa de los intereses de la provincia.
En tanto el oficialismo asegura que mientras más legisladores salteños estén encolumnados en el gobierno junto a Cristina Kirchner, será más fácil obtener acuerdos para lograr que el Ejecutivo nacional ponga sus ojos en esta provincia.
Resultados de gestión
Hoy se cumple otra jornada de un año plenamente electoral y aunque los números están cantados de antemano, la reflexión de los salteños a la hora del voto deberá pasar necesariamente por los resultados de gestión.
¿Se cumplieron las obras prometidas por la Nación para Salta? ¿La política habitacional es la correcta? ¿Existe en la provincia el desarrollo industrial que tanto se pregona a nivel nacional? ¿Hay generación de empleo?
Son preguntas para responderse a uno mismo, pero también constituyen un examen de conciencia a la hora de votar.




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