Elección clave para Chávez, desafiado por la crisis económica y la oposición

Elección clave para Chávez, desafiado por la crisis económica y la oposición
Se juega la mayoría parlamentaria, que tiene desde 2005. Los sondeos, parejos.

El presidente Hugo Chávez se enfrenta en las elecciones legislativas del domingo a la posibilidad de perder la hegemonía parlamentaria que ostenta desde 2005. Esta vez, la oposición puede capitalizar las secuelas de la más grave recesión económica y los escándalos de corrupción, que se traducen en un descontento social que le podría pasar factura en los comicios.

En los casi doce años que lleva en el poder el mandatario venezolano nunca había mostrado tantas flaquezas como ahora, a pesar de haber perdido el referéndum de las 69 leyes socialistas y la reelección continua en el 2007, en la única derrota que el líder bolivariano sufrió en las urnas.

Esta vez los diferentes sondeos prácticamente dan un empate técnico entre el oficialismo y la oposición, lo cual ya es una ganancia para la alianza opositora denominada Mesa de la Unidad Democrática, MUD, que aún debe recorrer un camino lleno de espinas para poder hacerse de un espacio parlamentario, después de haberse retirado en el 2005 cuando le entregó la Asamblea Nacional al chavismo al no haberse presentado.

“Nos retiramos en 2005 porque había una matriz de opinión en contra de las elecciones. La abstención fue de 85%. La sociedad no fue a votar y no porque nosotros le dijéramos no vayan a votar”, afirma el candidato opositor para el Parlamento Latinoamericano, Henry Ramos Allup, secretario general del socialdemócrata Acción Democrática.

Las encuestadoras han publicado sus pronósticos el fin de semana pasado. La firma Consultores 21 anticipa ocho puntos de ventaja de la oposición sobre el oficialismo, asegurando la mayoría parlamentaria. El Instituto Venezolano de Análisis de Datos, IVAD, de tendencia oficialista da la misma cifra pero a favor del chavismo.

La empresa “GISS 21”, del grupo fundado por el actual presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, sostiene que el gobierno va a ganar. La alianza de la organización fundada por Chávez, el Partido Socialismo Unido de Venezuela, PSUV y el Partido Comunista de Venezuela, PCV, afirman que ganaría con 52% contra 47% de la oposición, lo cual coincide con la firma Datanálisis. Alfredo Keller y Asociados sostiene que la oposición va a ganar. En lo que coinciden cada bando es que la diferencia que los separa no es grande sino pequeña, por lo que aumentan las expectativas de los comicios.

El domingo se van a elegir 165 diputados de la unicameral Asamblea Nacional y 12 del capítulo venezolano del Parlamento Latinoamericano. Son 110 diputados nominales que vienen de 87 circunscripciones en todo el país y 52 por lista. Hace un año el gobierno implantó un nuevo sistema electoral que le permitiría garantizarse la mayoría parlamentaria o, por lo menos, los dos tercios de los diputados, para poder profundizar su plan revolucionario. “Necesitamos la mayoría absoluta para aprobar las leyes socialistas”, afirma a Clarín el ex alcalde de Caracas, Freddy Bernal, Comisario Jefe de la Policía Metropolitana y candidato chavista por el Circuito N° 1 de Caracas.

Este sistema eliminó el principio de la proporcionalidad demográfica . Permite la elección de un diputado con apenas 20.000 votos en las zonas rurales y 200.000 votos en las ciudades. Está hecho para favorecer al oficialismo. Su fuerza se halla en las zonas más despobladas y pobres. “Son tropelías del gobierno porque se siente inseguro y sabe que va a perder”, señala Ramos Allup. Pero Bernal insiste en que van a ganar.

La recesión económica también ha hecho mella en la caída de popularidad de Chávez al 35%, a pesar de que el presidente dirige personalmente la campaña convirtiendo la contienda en un plebiscito. En el fondo está abonando la plataforma para las presidenciales de 2012, lo que pone en desventaja a los candidatos opositores que se enfrentan al mandatario y no a los postulados chavistas.

Venezuela es el único país de la región que luce con indicadores económicos negativos. Su principal producto de exportación, el petróleo, se ha mantenido en un nivel estable de 70 dólares por barril y sin embargo e l PBI registra una caída de 3,5% en lo que va de año. Una inflación de 20%, que subiría a 35 % al cierre del año. Y un desempleo de 11% oficial, pero con un subempleo de 45 %.

Un grupo de 26 economistas lanzó ayer un documento en el que afirman que la recesión “no obedece exclusivamente a políticas económicas desacertadas, sino a una conducción gubernamental y concepción ideológica errada”. En su manifiesto señalan que “el gobierno viene intentando imponer el llamado Socialismo del siglo XXI , un régimen semejante en teoría, discurso y objetivos –tanto en el plano económico como en las aspiraciones políticas- al socialismo real o marxista, fracasado en el siglo pasado”, afirman.

La gestión pública de Chávez ha estado marcada por la corrupción, proceso que se ha acentuado en los últimos años: los recientes escándalos de las 130.000 toneladas de alimentos podridos importados y el otorgamiento de un contrato de 1.863 millones de dólares para rehabilitar el Metro de Caracas forman parte de la galería de corrupción.

Comentá la nota