El Ejecutivo y los municipales definen hoy la discusión salarial

El Ejecutivo y los municipales definen hoy la discusión salarial
Esta noche finalizarán, formalmente, las paritarias entre el Departamento Ejecutivo y el Sindicato de Trabajadores Municipales. A partir de las 19, representantes del Intendente, el gremio y la Asociación de Profesionales de la Salud mantendrán el último encuentro de discusión salarial en el Palacio San Martín. Las citas anteriores no sirvieron para acercar las posiciones de las partes y, en caso de no surgir cambios de último momento, la relación amenaza con encaminarse hacia un quiebre definitivo.
Tal como sucedió en las semanas anteriores, en las escalinatas del Municipio, empleados afiliados al gremio volverán a concentrarse y manifestarse, a la espera del resultado final. José Stuppia, secretario general del gremio, dijo anoche a EL POPULAR que "tengo esperanzas de que el problema se pueda resolver", aunque inmediatamente completó que "creo que es más una cuestión de fe, que cualquier otra cosa".

Los municipales iniciaron la discusión con un pedido concreto: llevar el salario mínimo "de bolsillo" a 2.500 pesos. La respuesta comunal no tardó en llegar: hubo rechazo a esa exigencia y se contraofertó una suba que oscila el 26 por ciento de aumento. La comisión negociadora del gremio no aceptó esa propuesta e introdujo un nuevo piso inamovible: 2.050 pesos como ingreso mínimo. Pero el Ejecutivo no se movió de su postura inicial y liquidó los haberes de marzo con el 26 por ciento de aumento que había propuesto de arranque.

Con esos antecedentes, más un creciente malestar de los trabajadores movilizados, se llevará a la reunión clave de esta tarde. Distintas voces del gremio deslizaron ayer que esperan un "cambio de actitud" de los representantes del Intendente. "Que den una respuesta, una propuesta nueva, o algo que permita destrabar esa situación", dijo ayer Stuppia.

Fabiola Torres, empleada municipal que forma parte de la comisión negociadora del gremio, volvió a insistir en declaraciones a 98Pop en que "lo que estamos reclamando es dignidad, algo que hemos perdido y ya hace rato". Para graficar el retraso salarial que los aqueja, apeló a su caso personal, "que es igual al de otros tantos que representamos el 50 por ciento de los trabajadores. Mi básico es de 740 pesos y yo cobro 1.100 pesos de bolsillo. Este es un problema más que grave y hemos llegado a este punto porque el Intendente no se ha sentado a hablar con nosotros".

Sobre su experiencia en la mesa de negociación, expresó que "desde el primer día, nosotros nos sentamos con una propuesta. Y se supone que cuando negociás tiene que haber un intercambio de ideas, un ida y vuelta. Sin embargo, ellos presentaron una propuesta y no se movieron de ahí. En la última reunión que tuvimos, presentamos otra opción más, porque lo que queremos es estar bien dentro de lo que se pueda. No era que dijimos '2.500 y se terminó'. Dimos vuelta los números para un lado y para el otro. Buscamos opciones", destacó.

Entonces se refirió a la suba que el Ejecutivo ya hizo efectiva, en medio de la negociación. "El 26 por ciento sería un buen porcentaje, si el básico fuera digno. Pero a los municipales no nos sirve hablar de porcentajes. Nuestro básico está por el piso. Venimos de años y años de retraso. Y si no cambiamos esta situación, siempre vamos a seguir discutiendo lo mismo".

Anoche, en las horas previas a la reunión cumbre, Stuppia anticipó que "en definitiva, vamos por una contestación sobre el mínimo garantizado de 2.050 pesos que reclamamos. Tendrían que dar una respuesta sobre ese punto, presentar una nueva propuesta o algo que permita destrabar esta situación".

Recalcó que "la gente está muy mal" y dijo que "cada día que pasa nos damos cuenta de que no pedimos una locura, ni mucho menos. La gente de las ciudades de alrededor está ganando la misma plata que reclamamos". Por último, opinó que "lo que estamos pidiendo es poca plata. No es que estamos hablando de 5 ó 6 mil pesos. Hablamos de algo razonable para salir de la línea de la pobreza. Y es plata que, en definitiva, queda en la ciudad. Porque el municipal sale a gastarla. Y eso mueve al kiosco de la esquina, al almacén, a todo".

Aunque conserva la ilusión de obtener una respuesta positiva, también maneja la posibilidad del fracaso final de la paritaria. Y en ese caso, anticipa cuáles serían los pasos siguientes. "Se pedirá un mandato a la asamblea para que el cuerpo de delegados y la comisión directiva establezcan los próximos pasos a seguir. Pero antes, espero que puedan reflexionar y que prime la lucidez", cerró.

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