Algunos empresarios de maquinaria agrícola frenaron los acuerdos; Chávez compra a Brasil
En 2005, cuando comenzaron las negociaciones por el acuerdo de exportación, se consideraba la colocación entre 2006 y 2011 de equipos agrícolas por un monto de 500 millones de dólares.
De esa cifra, el negocio concretado con Venezuela totalizó unos 290 millones de dólares. Es decir, se ejecutó un poco más del 50 por ciento del convenio realizado entre ambos países.
¿Cuál es la situación actual de ese acuerdo? En lo que se refiere estrictamente a ese convenio, los empresarios realizaron diversas exportaciones conjuntas que les permitieron colocar sus equipos. Pero en diciembre de 2008, con las ventas internas en picada, por la pelea del campo con el Gobierno, se mostraban preocupados porque el país caribeño no accedía a firmar un nuevo tramo de exportaciones.
"Estamos esperando que nos llamen para firmar. Ya pasaron setenta días y nos preocupa sobremanera", había dicho en ese momento José María Alustiza, presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), según publicó LA NACION el 8 de diciembre de 2008.
En ese momento, una versión que circulaba decía que, ante problemas de caja por la caída del precio del petróleo, el presidente venezolano Hugo Chávez no tenía suficientes fondos para encarar compras en conjunto a los distintos empresarios como lo venía haciendo.
Además, ya se conocía una llamativa sugerencia del presidente Chávez para que las firmas argentinas directamente buscaran radicarse en ese país con una planta propia o en sociedad con el Estado venezolano. En un momento, una decena de empresas llegaron a evaluar proyectos para poner un pie directamente en ese país. A algunas firmas las hizo desistir de esa travesía el hecho de no conocer las reglas para instalarse. Además, para ese momento también había irrumpido en escena la nacionalización por parte de Chávez de Sidor, la siderúrgica controlada por Techint, lo que creó incertidumbre.
"Hoy, el convenio está como frenado, en suspenso", dijo un industrial. "No volvieron a llamar para hacer exportaciones en conjunto", relató otra fuente.
Pese a todo, hay empresas que individualmente siguen colocando equipos en Venezuela e incluso sin la intervención de la trader Palmat. Es decir, la venta va directa.
Este es el caso de Pauny, la mayor fábrica nacional de tractores, cuyos equipos comenzaron a llegar directamente para la empresa estatal "socialista" Pedro Camejo. De hecho, allí hay un modelo de tractor que se llama Pauny-Pedro Camejo. El mismo Chávez alentó la construcción de una ensambladora para los tractores argentinos.
Sin problemas
Hace unos días, Pauny volvió a despachar un embarque a Venezuela. Concretamente, fueron 21 equipos. "Nosotros seguimos trabajando sin problemas", contó una fuente ligada a esa empresa. Pauny está terminando un compromiso para colocar un total de 400 tractores y aguarda extender su convenio a 600 unidades.
En Venezuela, otra firma con presencia propia es la fábrica de maquinaria Ombú. Allí tiene en Puerto Ordaz una planta industrial para remolques.
Antes que la Argentina lograra cerrar un convenio de país a país, Venezuela se abastecía de maquinaria producida en Brasil por las grandes multinacionales del sector radicadas allí. Se sabe que la Argentina logró desplazar a Brasil de Venezuela.
No obstante, hace poco comenzaron a llegar noticias a las oficinas de los fabricantes argentinos de que, en medio del actual escándalo, Venezuela volvió a comprar con fuerza en Brasil.

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