Egipto en medio de una crisis política, con Mubarak al borde de la muerte

Continuaba la indefinición sobre el resultado de los comicios presidenciales. Los Hermanos Musulmanes se adjudican el triunfo y llamaron al pueblo a movilizarse. El ex dictador tuvo un ataque cardíaco y se encuentra “clínicamente muerto”.

Como si fuera una broma del destino, mientras el ex dictador de Egipto, Hosni Mubarak, se debatía anoche entre la vida y la muerte, cientos de miles de personas copaban la emblemática plaza Tahrir contra el aumento del poder de la Junta Militar mediante nuevas prerrogativas, mientras los dos candidatos presidenciales insistieron en atribuirse la victoria de los comicios del sábado y domingo pasados. Los mismos ciudadanos que protagonizaron manifestaciones masivas que terminaron en el alejamiento del poder de Mubarak en febrero de 2011, fueron convocados ayer por los islamistas Hermanos Musulmanes que se consideran ganadores de las elecciones, para protestar contra la reciente disolución del Parlamento y las últimas enmiendas constitucionales emitidas por la Junta Militar.

Fuentes de seguridad en El Cairo confiaron a dpa que Mubarak está clínicamente muerto. El ex mandatario, de 84 años, había sido trasladado de la cárcel a un hospital militar debido a un ataque cardíaco. Desde la clínica de la cárcel se había informado primero que el ex presidente había sufrido un derrame cerebral. Luego se indicó que después de ser trasladado al hospital militar, su corazón dejó de latir. Mubarak había sido condenado a principios de junio a cadena perpetua por su corresponsabilidad en la muerte de 800 manifestantes en las protestas masivas de 2011.

En el plano estrictamente político, Ahmed Sarhan, portavoz del ex primer ministro Ahmed Shafiq, destacó ayer que el militar retirado se impuso en las elecciones presidenciales con un 51,5% de los votos, lo que representa una ventaja de medio millón de sufragios con respecto a Mohamed Mursi, el candidato de los Hermanos Musulmanes. El representante de Shafiq, último jefe de gobierno del régimen de Mubarak, acusó a su rival de tergiversar los datos y atribuirse la victoria antes de que la Comisión Electoral difunda en los próximos días los resultados oficiales de los comicios.

Mientras, los ánimos seguían igual de entusiastas en la campaña de Mursi, que insistió en que es el ganador de los comicios, con un 52% de los votos, según los datos definitivos que supuestamente les proporcionó la Comisión Electoral.

Los Hermanos Musulmanes se oponen a la reciente decisión de la Junta Militar de blindar sus prerrogativas de manera unilateral a través de una serie de enmiendas a la Declaración Constitucional provisional y vigente desde marzo de 2011. Con esas modificaciones, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas conserva la autonomía en lo referente a los asuntos militares y retoma el poder legislativo tras la disolución del Parlamento hasta la elección de uno nuevo.<

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