Desde la ONG aseguran que si bien están muy contentos con lo que han logrado hasta ahora, se dan cuenta de que la integración está todavía muy lejos. El proyecto para el próximo año es incorporar un intérprete en una escuela secundaria para que puedan concurrir personas no oyentes.
Al inicio, en esta ciudad buscaron consolidar un grupo de personas oyentes y sordas a través de un curso de lengua de señas gratuito, que se cursaba cada 15 días. “El objetivo era tratar de convocar a las personas para ayudar al objeto de la asociación, que es ayudar a la integración de la comunidad sorda con la oyente”, explicó Bernardo Bruni, delegado saliente de Effata.
“Se organizaron muchas actividades que tienen que ver con la integración, actividades culturales, chocolateadas familiares, participamos de una correcaminata, fuimos a visitas en el museo”, señaló.
Por su parte, Claudia Frijon, la delegada de la ONG en Tandil, indicó que los cursos de señas que se están brindando este año son dictados por personas hipoacúsicas y sordas. “Esa es también la forma de integrarlos dentro de la institución, dando los cursos. Son los mejores maestros, porque nadie mejor que ellos puede corregir en lo que son las señas, en su propio lenguaje”, aseguró.
Bruni además recalcó que eso representa una fuente de trabajo para las personas sordas, ya que generalmente les es muy difícil insertarse laboralmente. Asimismo, explicó que este año, al haber ya un grupo consolidado de personas realizando el curso, decidieron cambiar algunas características del mismo. El delegado saliente manifestó que pasaron a “una modalidad más institucional, donde se brindan clases semanales, se le paga a los instructores, y tiene un nivel académico bastante exigente. Anteriormente era un voluntariado para que la gente se acercara a Effata, y para difundir la lengua de señas. Ahora tiene como objetivo la formación académica”.
El curso consta de seis niveles, el nivel uno se dio el primer cuatrimestre de 2011, y ahora también comenzó el nivel dos. Se va sumando un nivel por cuatrimestre.
-¿Participa mucha gente de estos cursos?
Bernardo Bruni: -Hay más de 40 alumnos entre el nivel uno y dos. El fin es académico en principio, que aprendan la lengua de señas, pero en realidad lo que busca Effata no es solamente eso sino que esas personas utilicen esa herramienta para ayudar a la integración, desde Effata mismo, o desde el ámbito donde ellos estén, porque muchos son profesionales, profesores, guías turísticos.
Claudia Frijon: -Por lo general, la gente que hace el curso va porque tiene la necesidad a nivel laboral. Las chicas que son psicopedagogas dicen que han tenido casos y no se han sabido comunicar, entonces sienten la necesidad de aprender el lenguaje de señas.
B.B.: -Este año lo que hicimos también fue empezar con el curso de acompañante terapéutico en salud mental, que lo da el presidente de la ONG, Martín Tasisto, que además es el fundador. El estaba estudiando para sacerdote y conoció algunos chiquitos que querían estudiar catequesis y eran sordos, entonces él aprendió lengua de señas para dar catequesis.
-¿Sienten que se están logrando los objetivos que se plantearon en un principio?
B.B.: -Se están logrando, pero cada vez más nos damos cuenta de que la integración está muy lejos. Cada vez que hacemos un poco por la integración es un granito de arena nada más. Es muy poca gente la que sabe el lenguaje de señas en Tandil.
C.F.: -Hay un abismo hacia lo que es la integración a la sociedad de los sordos e hipoacúsicos. Desde que estoy en Effata hago un mea culpa porque yo oyente tengo la culpa de que ellos no estén integrados a la sociedad porque no sabemos la lengua de señas. Y es la única manera que ellos tienen de comunicarse. Si todos supiéramos aunque sea lo básico para poder comunicarnos con ellos, les facilitaríamos muchísimo la vida. Ahora tenemos tres chicos que quieren hacer el secundario. Hoy gracias a Dios tuvimos la grata noticia de que si llegamos a pelear por el intérprete para el secundario, se va obtener pero la realidad es que hay que estar todo el tiempo hablando con uno, con otro, no es nada fácil.
B.B.: -La mayor parte de las personas sordas no puede acceder al secundario, por la falta de un intérprete o de un docente que sepa lengua de señas, y el secundario hoy por hoy es un requisito para trabajar. La idea nuestra es coordinar con una escuela para que tenga un intérprete y que a esa escuela concurran personas sordas adultas que quieran cursar los estudios secundarios. Ese es el proyecto 2012. La idea es que Effata y el curso de lengua de señas sea un ámbito que sustente la presencia de un intérprete en la escuela continuamente.
-¿En alguna escuela en particular?
B.B.: -Se habló en principio con Mauricio Salas de la Escuela Media 3 pero no es excluyente, puede ser con cualquier escuela.
C.F.: -Dicen que es ley, que lo debería poner el Estado al intérprete, esa fue la gran novedad que tuvimos. Es todo un desafío el que tenemos para el 2012.
B.B.: -El tema es que el intérprete no puede trabajar gratis, porque son 5 días a la semana y por más que acepte hacerlo gratis, no tiene continuidad en el tiempo y el proyecto es en principio de tres años. Nosotros no recibimos ayuda económica de nadie, siempre autogestionamos los proyectos. Estamos viendo si los mismos cursos pudiendo hacerlos en un lugar que no nos cobren alquiler podemos ahorrar esa plata para pagar el intérprete. No estaría mal tampoco que el Estado provincial financiara el intérprete, sería mucho más coherente.
En Tandil hay alrededor de 200 sordos, así que es toda una problemática si toda esa gente no puede acceder al secundario.
-¿Cómo influye en su trabajo la Mesa Solidaria?
C.F.: -Yo estoy feliz de participar, conocemos las problemáticas de otras instituciones y lo que nos pasa a nosotros le sucede a cada uno de ellos. Esta semana nos donaron una computadora porque no teníamos. Como no tenemos espacio físico todos son logros. Gracias a Mesa Solidaria se dio a conocer la institución, es el ida y vuelta, hoy por ti mañana por mí. El otro día necesitábamos alguien que hiciera teatro y una de las chicas se ofreció. Ahora una institución nos pidió si puede ir el coro nuestro a cantar.
-¿Alguna necesidad en particular que tengan en este momento?
B.B.: -La necesidad más grande de Effata fue siempre el espacio físico.
C.F.: -Yo no pierdo las esperanzas, que los sordos puedan sentirse en su propio espacio. *
Chocolateada
El 2 de octubre, Effata realizará una chocolateada familiar en el club Gimnasia a partir de las 16.30. La entrada tendrá un costo de 10 pesos.*
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