En diálogo con LaTecla.info, los encuestadores Roberto Bacman y Analía Del Franco atribuyeron la falta de definición de la Presidenta a la posible envión que le otorgue el suspenso en la fórmula oficial. Dada como ganadora en todos los sondeos, Cristina juega con las presiones propias y ajenas
Consultados por LaTecla.info, los encuestadores Roberto Bacman y Analía Del Franco estimaron que la demora de Cristina no será definitoria, ni a favor ni en contra de sus posibilidades de reelección. Pero sí aseguraron que el suspenso creado en torno a su definición y la elección del acompañante en la fórmula dan el beneficio “de la sorpresa” en relación a las ya establecidas candidaturas opositoras.
La situación no sería de gran peso en la decisión del electorado, ya que para Bacman, la candidatura de la presidenta “es un secreto a voces”. Ese hecho haría que Cristina esté manejando el suspenso como un cebo que atraiga la atención a esta definición, algo que es parte de un estilo. Como en 2007 y 2009, entonces bajo el liderazgo de Néstor Kirchner, el oficialismo vuelve a dilatar la cuestión.
En este sentido, Bacman sostuvo que en las encuesta “no le está yendo mal”. Según el encuestador “se sabía de antemano que hasta el 24 o 25 no se iba a conocer el vicepresidente” y que el juego que hace la mandataria responde a que “busca generar la sorpresa con el candidato a vicepresidente”.
“Creo que lo que se ha planteado políticamente es que no hay un plan b en el gobierno, no hay nadie para presentarse por lo que estamos hablando de un secreto a voces que CFK se va a presentar” dijo Bacman.
Por último, sostuvo que “no es mucho lo que le puede aportar el que acompañe en la fórmula a la Presidente, ya que ella sola tiene un importante acompañamiento e intención de voto”.
Del Franco coincide en el punto que “el beneficio de demorar la candidatura es el de mantener la situación de sorpresa y de vilo”. Explica que la Presidente es “el número puesto, la candidata oficial y logra de esta forma mantener el interés y la atención del electorado”.
Además recordó que es una estrategia común al matrimonio K, ya que “en 2009 no se sabía si Néstor iba a ser candidato a diputado y terminó siendo y en 2007 tampoco se sabía si CFK iba a ser o no, se definió sobre el final”.
La coincidencia apunta al efecto sorpresa que puede generar la presentación de su compañero de fórmula. Por ahora, opinan todos menos Cristina.


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