La UCR santafesina trata de acomodarse luego de la interna que consolidó a Ricardo Alfonsín como referente nacional de su partido. Si bien los comicios internos se dieron en tierras un poco alejadas, el resultado de la provincia de Buenos Aires comenzó a ordenar por estos pagos los hilos de la trama del radicalismo provincial.
No hay, sin embargo, ganadores y perdedores claros en la UCR santafesina por aquella lid bonaerense. Salvo las manifestaciones públicas de algunos dirigentes (Carlos Torres, Federico Pezz, Santiago Mascheroni), el resto se mantuvo en un segundo plano, oteando más el frente interno con el Partido Socialista que la disputa que enfrentó a alfonsinistas y cobistas.
“Es muy complejo saber acá, en Santa Fe, quién es quién, porque ahora se presentan todos como alfonsinistas”, graficó, con mordacidad e ironía, un operador radical que frecuenta el despacho de Alfonsín en la Cámara de Diputados. De todas maneras, prefiere emular el mensaje que bajó su jefe político tras la victoria: no atacar a los adversarios internos porque, al final, todos son necesarios para sumar.
Apariencias. En el juego de las apariencias, también hay mensajes de buenas ondas para el titular partidario, el mendocino Ernesto Sánz, a quien los alfonsinistas acusan de jugar para Cobos desde su lugar de pretendida neutralidad.
Sánz, según pudo saber La Capital de buena fuente, no le abrió el teléfono a Alfonsín el mismo día del comicio, cuando la tendencia a su favor era irreversible y se consumaba el triunfo. Sánz, se escribió aquí, era el plan B de los cobistas.
Para saber cómo impactó la victoria de Alfonsín en la provincia, basta un ejemplo. El miércoles y jueves Cobos va estar en la localidad de Avellaneda, cerca de Reconquista. “Hasta hace diez días, el intendente (Orfilio Marcón) descorchaba champán por la llegada de Cobos. Ahora anda pidiendo el teléfono de Alfonsín”, graficó a La Capital un miembro de la Juventud Radical que trabajó como fiscal en la interna bonaerense.
Luego del trajín electoral, Alfonsín se fue a descansar una semana a Brasil. Cuando vuelva, sus asesores tienen registrados varios llamados de dirigentes santafesinos para llevarlos a sus respectivas comarcas. Todos quieren la foto con Ricardito.






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