EFASA: La negociación entre las partes continúa estancada

Ayer se llevó adelante la sexta audiencia conciliatoria entre directivos del Establecimiento Frigorífico Azul S.A. y los dirigentes del Sindicato de la Alimentación.
Según explicó a este diario la delegada de los empleados, Elisa Lehrman, no hubo ningún tipo de avances. Señaló que la empresa quiere que los trabajadores reconozcan la crisis, cosa que el gremio rechaza hacer. A su vez, habló de la difícil situación que están atravesando a más de un mes del abrupto cierre de la planta.

No hubo avances en la sexta audiencia conciliatoria que tuvo lugar ayer en el Ministerio de Trabajo de La Plata entre directivos de EFASA y los trabajadores representados por el Sindicato de la Alimentación, en medio del conflicto por el cierre intempestivo hace 38 días.

Según se informó, la situación está estancada como hace semanas atrás, ya que la empresa insiste en que los trabajadores reconozcan la crisis, aspecto que el gremio rechaza.

Mientras el tiempo pasa, la situación de los empleados es cada vez más delicada.

En la reunión de ayer, estuvieron presentes por parte de la empresa el apoderado Norberto Jakel y el abogado Eduardo Viñales; por el sindicato fueron los dirigentes Elisa Lehrman, Juan Pablo Moreno y Marcelo Wagner, y el abogado que los representa Gabriel Luna; el intendente Omar Duclós; el diputado nacional Adrián Pérez; el secretario General de la CGT Regional Azul Hugo De Franchi; el diputado provincial José Luis Comparato y el concejal Alejandro Lozano.

El Ministerio resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves.

Sin acuerdo

"Es una historia de nunca acabar", dijo Elisa Lehrman ayer al hablar con este diario al término de la audiencia, a lo que agregó que "no pasó nada, estamos al igual que al principio".

Según indicó, desde la empresa "quieren que les reconozcamos la crisis, pero nosotros no lo vamos a hacer porque si la aceptamos sabemos que van a despedir a los trabajadores con la mitad de la indemnización, pagada en cuotas de acá a 10 o 20 años, y después tomarían gente nueva para empezar a trabajar, que en realidad es la idea de ellos".

Sostuvo que como sindicato, "no podemos dejar que los empleados queden desamparados. Si reconocemos una crisis le estaríamos dando la razón a despedir de la forma en que ya lo hicieron y dejar que sigan adelante con lo que se propusieron".

La dirigente advirtió que la empresa por sí no puede presentar el preventivo de crisis porque en realidad no tienen cómo probarla.

"Vamos a seguir firmes en la misma posición, no vamos a regalarle a estos señores lo que ellos quieren", dijo.

Consultada cómo seguirán la lucha, si instalarán una olla popular frente al palacio comunal como se adelantó el último miércoles, dijo que "vamos a hablarlo con el intendente porque él estuvo acompañándonos todo el tiempo en las negociaciones. Le pediremos autorización y después lo llevaremos a cabo".

"Juegan con la desesperación"

En otro tramo de la nota con este diario, Lehrman habló de cómo se va complicando la situación para cada uno de los trabajadores de EFASA. El 27 de septiembre pasado fue la última vez que cobraron, y no fue una quincena entera sino 1.000 pesos que la empresa depositó para cada uno de ellos.

En este contexto, marcó que "ahora vamos a gestionar un subsidio de provincia para los trabajadores para contener un poco más el bolsillo de cada uno. Estamos recibiendo la ayuda de la comuna que nos da una bolsa de alimentos, pero la subsistencia se está haciendo muy difícil".

Añadió que la gran mayoría se ha atrasado en el pago de los servicios, de los impuestos, de los créditos que han sacado. "Se van sumando muchas cosas a esta problemática que ya lleva más de un mes", dijo, y añadió que "la comida no está, los chicos siguen pidiendo sus cosas para ir a la escuela y las necesidades aparecen por todos lados. Nosotros vivimos con los ingresos de nuestros trabajos y día a día se está haciendo más difícil".

No obstante advirtió que "los 11 administrativos de la empresa siguen cobrando todos los meses. Para ellos, que son los encargados de hacer los telegramas de despido, sí hay plata, pero para los trabajadores que le llevamos adelante durante 35 años la empresa no tienen dinero".

La delegada señaló que "la empresa sigue jugando con la necesidad y la desesperación del trabajador que hoy es mucha. Nosotros desde el sindicato estamos tratando de contener al personal pero no es fácil. No sabemos hasta cuándo vamos a poder sostener todo esto. Todo lo que esté a nuestro alcance lo vamos a hacer".

Consultada si a pesar de todo sigue siendo optimista, apuntó por último que "la esperanza de una solución siempre está. Pero encontrándonos con esta gente (por la empresa) que no se le mueve ni un pelo por los trabajadores, deja mucho que pensar".

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