Un tiroteo en un centro de distribución de cerveza y vino del estado de Connecticut (EEUU) dejo nueve muertos, entre quienes se encuentra la persona que hizo los disparos, informaron medios locales.
El hombre, que trabajaba desde hacía poco tiempo como conductor para la compañía, acabó con la vida de dos personas fuera de la sede de la firma y de seis más en su interior. Allí lo esperaban, los responsables de la firma, para hablar sobre un problema disciplinario que había tenido días antes.
"El sindicato le había pedido que viniera para que se reuniera con la empresa y se pusiera solución al problema. Entró y empezó a disparar", explicó un representante sindical de la compañía.
El tiroteo ocurrió cuando empezaba la actividad laboral y en las oficinas y almacenes de la compañía había unas cuarenta personas, según declaró uno de sus directivos, Brett Hollander.
"Hay algunos heridos y algunos muertos", dijo Hollander a un medio local, al que explicó que tras el tiroteo todos los empleados que se encontraban en el lugar de los hechos se refugiaron en un almacén cercano.
Hasta el lugar del incidente se desplazaron ambulancias y un helicóptero para evacuar a las víctimas, entre las que se encuentran algunos miembros de la familia propietaria de la compañía.
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