Estados Unidos pagó 50.000 dólares como indemnización por cada afgano asesinado en el tiroteo atribuido a un soldado estadounidense en el sur de Afganistán, informaron ayer un funcionario local y un líder tribal comunitario.
Cada herido recibió 11.000 dólares , indicó Lalai. Y también agregó que les dijeron a los familiares que el dinero era de parte del presidente Barack Obama. El líder tribal Jan Agha confirmó las cifras.
Un funcionario estadounidense corroboró la entrega de las indemnizaciones, pero se negó a revelar los montos exactos al señalar que sólo reflejaban la devastadora naturaleza del incidente. El funcionario habló en condición de anonimato debido a lo delicado del tema.
El sargento Robert Bales está acusado de salir de su base antes del amanecer el 11 de marzo, de introducirse a las casas de dos villas cercanas y abrir fuego contra las familias que dormían.
Las autoridades afganas y pobladores han contabilizado 16 muertos – 12 en la villa de Balandi y cuatro en Alkozai – además de seis heridos. Nueve de las víctimas eran niños y cuatro mujeres. El ejército estadounidense formuló cargos contra Bales por 17 asesinatos sin explicar la discrepancia .
En tanto, el militar estadounidense podría haber actuado en dos tiempos, según los investigadores encargados de esclarecer la matanza. Bales habría regresado a la base después de cometer una primera masacre y volvió a salir para perpetrar una segunda, según lo que revelaron bajo anonimato varios funcionarios estadounidenses citados por medios locales.

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