En EE.UU. bajó la desocupación por primera vez desde 2009

En EE.UU. bajó la desocupación por primera vez desde 2009
Pero varios analistas advirtieron que es porque la gente dejó de buscar trabajo.
Los ambientes económicos y políticos de Estados Unidos se dedicaron al juego del vaso medio lleno o medio vacío después de conocerse el nuevo reporte del Ministerio de Trabajo sobre la desocupación, que puso la tasa en un 8,6% para noviembre, el más bajo desde marzo del 2009, pero que admitio que la caída –positiva por cierto para las intenciones del presidente, Barack Obama, de ser reelegido en noviembre próximo- se debe en parte a que cada vez más gente se cansa de las colas y los formularios sin respuestas y directamente deja de buscar empleo.

Según el informe, el índice de desempleo pudo caer desde el anterior 9% hasta el nuevo 8,6% gracias a los 120.000 puestos de trabajo que se crearon durante noviembre en el sector privado no agrícola y los 72.000 que se agregaron en setiembre y octubre tras un cálculo actualizado.

“El reporte brinda nueva evidencia de que la economía se sigue curando de la peor caída desde la Gran Depresión, pero el ritmo de la mejora no es suficientemente rápido teniendo en cuenta la gran pérdida de puestos de trabajo desde que empezó la recesión, en diciembre del 2007”, dijo Alan Krueger, el presidente de la mesa de asesores económicos de la Casa Blanca.

Krueger admitió que “alrededor de la mitad de la caída en el desempleo se debió a una declinación de la fuerza laboral”, una manera elegante de referirse a las 315.000 personas que después de meses de buscar trabajo sin éxito se rindieron y ya no salen a la calle con los clasificados bajo el brazo. De todas maneras, el economista de Obama celebró que, “a pesar de los shocks adversos que crearon vientos de frente” que obstaculizan el crecimiento, “la economía agregó empleos en el sector privado por 21 meses seguidos, por un total de 2,9 millones en ese período”.

Sin embargo, completó Krueger, “ necesitamos un crecimiento más fuerte si queremos poner a más estadounidenses a trabajar”.

En su informe, el Ministerio de Trabajo mostró algunas de las varias caras del complejo problema de la desocupación en EE.UU., donde en noviembre había 13,3 millones de personas sin empleo y 8,5 millones sub-empleados o, como prefiere llamarlos la estadística, que trabajan “de manera involuntaria” part time, porque no pueden conseguir algo mejor.

Tambien recordó que, como siempre, las minorías de los latinos y los afroamericanos son las más castigadas por el desempleo, con 11,4% y 15,5% respectivamente en contraste con el 7,6% de los blancos, pero por debajo del duro 23,7% que lastima a los adolescentes y jóvenes que se lanzan por primera vez a conseguir un empleo.

Otro dato preocupante es que las ganancias se registran en sectores como la salud, la venta minorista y la hotelería y servicios, mientras que la manufactura y la construcción, que apuntalan un crecimiento económico genuino, siguen estancados desde hace años.

Uno de los principales precandidatos republicanos, Mitt Romney, aprovechó para disparar contra su futuro contricante y dijo: “Obama parece haberse resignado a aceptar semejante alto nivel de desempleo como la nueva regla”.

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