EE.UU. critica el acuerdo y teme por el avance de Rusia

EE.UU. critica el acuerdo y teme por el avance de Rusia
Afirmó que le preocupa el destino de las armas; inquietud por la influencia de Moscú en la región
WASHINGTON.- El gobierno de Barack Obama reaccionó ayer ante el anuncio de la megaventa de armas rusas a Venezuela, y señaló que su principal aspiración al respecto es que el equipamiento militar del caso "permanezca" dentro del territorio del país caribeño "y no se traslade" a ningún otro.

"Nuestra principal inquietud, si Venezuela efectivamente aumenta su equipamiento militar, es que éste vaya a parar a otros lugares en la región", dijo el vocero del Departamento de Estado, Phillip Crowley.

El mensaje parece una clara referencia al informe oficial que, meses atrás, alertó sobre la posibilidad de que el gobierno de Hugo Chávez tuviera algún tipo de colaboración con los movimientos narcoguerrilleros que tienen en vilo a la vecina Colombia.

Antes de esa denuncia, una serie de documentos encontrados en la computadora del abatido "número dos" de la guerrilla colombiana, Raúl Reyes, daba cuenta de una supuesta oferta venezolana para dotar de armas rusas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El Departamento de Estado subrayó ayer la obligatoriedad de "transparencia" a la que, por imperio de una serie de acuerdos internacionales, debe someterse el gobierno venezolano en la compra de armas.

"De todas formas, podríamos imaginar muchas cosas mejores en las que el gobierno venezolano podría invertir esos 5000 millones de dólares [en lugar de dedicarlos a la compra de armas]", insistió Crowley.

"Uno podría preguntarse muy bien qué necesidad legítima [tiene Caracas de gastar todo ese dinero en armas]", añadió el funcionario. Crowley subrayó, sin embargo, que a Washington "no le importa" qué tipo de relaciones establezcan Caracas y Moscú.

La noticia de la posible nueva compra venezolana de armamento ruso se suma a los datos que dan cuenta de una creciente influencia de tanto de Rusia como de China e Irán en una región que, hasta ahora, era considerada el "patrio trasero" de Estados Unidos.

En estos días se han anunciado visitas del presidente ruso, Dimitri Medvedev, a la Argentina y a Brasil y del presidente chino, Hu Jintao, a Venezuela, Brasil y Chile. Todo ello se suma a los crecientes lazos entre Irán y los gobiernos de Venezuela y de Brasil.

Mayor presencia de Irán

En mayo, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva se convertirá en el primer jefe de gobierno de Brasil que ponga pie en Teherán. Su relación con el régimen de Mahmoud Ahmadinejad provoca inquietud en la Casa Blanca. Precisamente, la presencia de Irán en la región se acrecentó desde 2005, con la llegada de Ahmadinejad al poder. "Preferiríamos que las cosas fueran un poco más tranquilas", dijo, semanas atrás, un reconocido diplomático norteamericano.

En los últimos cinco años, el gobierno iraní abrió embajadas en Nicaragua, Colombia, Bolivia, Chile, Ecuador y Uruguay, lo que implica que duplicó su presencia diplomática en la región. Washington desconfía del desarrollo nuclear de Irán, así como de los movimientos financieros del gobierno de Teherán. Y tiene enorme recelo por el desarrollo comercial de China.

En reiteradas ocasiones, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha hecho referencia a la creciente presencia de esos tres países en la región. No pocos analistas consideran que el avance obedece al retroceso que América latina, como región, ha tenido dentro de las prioridades del gobierno norteamericano en los últimos años.

En el caso de Irán, la apertura hacia países de la región -especialmente Brasil- podría poner freno a los intentos de Obama por aislar al gobierno de Teherán. "Cada país de la región es libre de tener las relaciones bilaterales que desee", matizó, días atrás, otro vocero del Departamento de Estado, Mark Toner.

PRESION POR LOS CAZAS EN BRASIL

SAN PABLO (ANSA).- El Sindicato de Metalúrgicos de la región del Gran San Pablo, cuna política del presidente Lula da Silva, le exigió ayer al gobierno que optara por los aviones Gripen, de la empresa sueca Saab, en la carrera por la compra de 36 cazas para la Fuerza Aérea Brasileña. Junto con Saab compiten los F-18 Super Hornet de la estadounidense Boeing y los Rafale de la francesa Dassault, la preferencia de Lula. El presidente del sindicato respaldó la propuesta sueca, ya que contempla la creación de puestos de trabajo en forma sustentable. El Gripen sería desarrollado en Brasil con el total de la transferencia de tecnología, según prometió el gobierno sueco.

LA ALIANZA

* Venta de armas

Desde 2005, Venezuela gastó más de US$ 4000 millones en aviones de combate Sukhoi, helicópteros MI-17 y rifles de asalto Kalashnikov. Además, Chávez logró en 2009 un crédito por US$ 2200 millones para comprar tanques S-300 y un sistema de defensa de misiles antiaéreos. Washington había expresado preocupación por esta transacción.

* Inversión energética

Venezuela y Rusia formalizaron un proyecto de US$ 20.000 millones para que Pdvsa y un consorcio ruso exploten el campo Junín 6, en la vasta faja de crudo del Orinoco. La producción potencial del proyecto es de 450.000 barriles por día. Los rusos abonaron a Venezuela US$ 600 millones en concepto de bono de acceso a estas reservas.

* Cooperación militar

En septiembre de 2008 Rusia envió a Venezuela dos bombarderos de largo alcance con capacidad nuclear, en lo que dijo fue una misión de entrenamiento. También en 2008 cruceros y buques rusos llegaron al Caribe para realizar ejercicios conjuntos con la armada venezolana.

* Comercio

Las exportaciones rusas a Venezuela, en su mayoría de aviones, ascendieron a US$ 957,8 millones en 2008. Chávez dijo que Rusia desea importar café y cacao, entre otros. Además, la rusa Aeroflot y la venezolana Conviasa acordaron establecer vuelos regulares entre Moscú y Caracas.

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