En EE.UU. creen que la Iglesia subestimó las denuncias

En EE.UU. creen que la Iglesia subestimó las denuncias
Según un sondeo realizado por la cadena de televisión CBS, el 55% de los católicos de EE.UU. y los dos tercios de los norteamericanos se mostraron convencidos de que Benedicto XVI subestimó los escándalos se curas pedófilos, en particular durante los 24 años en que fue responsable de la doctrina y la disciplina de la Iglesia bajo el pontificado de Juan Pablo II.
La jornada de ayer con relación a EE.UU. fue además dominada por las polémicas en torno a dos casos de curas abusadores sexuales en Arizona, que el actual Papa habría "cajoneado" en la Congregación para la Doctrina de la Fe. El Vaticano negó las acusaciones, que difundió la agencia norteamericana Associated Press, basada en documentos suministrados por los abogados de las víctimas.

A estos casos se sumaron nuevos detalles sobre el caso del padre Lawrence Murphy. The New York Times reveló que Murphy -el sacerdote acusado de haber abusado de más de 200 menores que le fueron confiados cuando dirigía una escuela para sordos en Milwaukee (Wisconsin)- cometió otros abusos cuando fue exiliado, a partir de 1974, en Boulder Junction, una pequeña localidad de Wisconsin. Según el diario, hasta su muerte en 1998, Murphy -a pesar de sus antecedentes de pedófilo- siguió estando en contacto con niños y adolescentes como capellán para un reformatorio, y lo peor siguió abusando de ellos.

El sondeo de la red CBS señala que un 24% no da un juicio negativo sobre Joseph Ratzinger, mientras que el 15% de los norteamericanos y el 27% de los católicos lo aprueba. Mientras crece el escándalo de los curas pedófilos en el mundo, cae la confianza de los norteamericanos, sobre todo de los católicos, que en 2006 se elevaba a un 40% contra el 27% actual. Un 24% de los norteamericanos desaprueba a Benedicto XVI, contra un 4% registrado en 2006.

La agencia AP difundió nuevas acusaciones en Arizona, basado en documentos. Estos "revelan que el futuro Papa, siendo cardenal en el Vaticano, se hizo cargo del caso del reverendo Michael Teta en Tucson y luego lo dejó pasar durante años a pesar de los ruegos del obispo Manuel Moreno para que cesara el cura de sus funciones".

El padre Teta, según las denuncias, molestaba a los chicos que confesaba en su parroquia de Tucson. Había comenzado en los años setenta, pero solo dos decenios después fue puesto bajo investigación por el obispo Moreno, que consideraba "satánico" su comportamiento.

En otro caso en Tucson, el obispo Moreno, fallecido hace algunos años, escribió al cardenal Ratzinger para decirle que el sacerdote Robert Trupia presentaba "un gran riesgo para los niños, adolescentes y adultos con los cuales pueda tener contacto". "Ningún documento indica que Ratzinger respondió", afirma la agencia noticiosa norteamericana.

El vocero del Vaticano, padre Federico Lombardi, respondió ayer que en el caso de padre Teta la Santa Sede "se interesó activamente" y que la denuncia "trata de confundir". Agregó que "Teta estaba suspendido desde 1990". Las acusaciones sostienen que el cardenal Ratzinger dejó pasar doce años antes de remover definitivamente de la Iglesia al padre Teta en 1992.

El otro caso aparecido en EE.UU. por los documentos revelados por la Associate Press se basa en una declaración judicial de 2006, el ex arzobispo de Oregón, William Levada, actualmente cardenal sucesor de Benedicto XVI en la Congregación para la Doctrina de la Fe, defendió su decisión de reintegrar a un sacerdote acusado de abusos sexuales a sus funciones sin decir nada a sus parroquianos. Se trata del caso del padre Joseph Baccelliere.

Según la AP Levada dijo que Baccelliere se había sometido a terapia, que "no corría riesgo de volver a cometer abusos" y que sería prudente "volver a ponerlo en funciones".

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