EE.UU. y China también se desaceleran

Las dos grandes motores de la economía mundial revelaron ayer fuertes signos de caída, mientras Europa sigue en retroceso
Europa ya no está sola en el club de las economías en caída: Estados Unidos y China, los dos principales motores de la economía global, también se están desacelerando, según diversos informes revelados ayer, con la agravante de que el desempleo norteamericano subió a un nivel que encendió todas las alertas en el resto del mundo.

La suba de la desocupación y la desaceleración de la actividad industrial dejaron en evidencia, según los analistas, que la recuperación en la mayor economía mundial se topó con varias trabas y que la caída económica ya no es sólo europea, sino global.

La inquietud se tradujo en mercados con fuertes bajas y llegó incluso al propio presidente Barack Obama.

El mandatario dijo que la economía norteamericana todavía estaba luchando por recuperarse, y culpó de su bajo rendimiento a la crisis europea y al elevado precio del combustible. "Al igual que en este momento del año pasado, nuestra economía enfrenta serias dificultades", afirmó el mandatario, señalando que los precios de la nafta "están golpeando la billetera de la gente muy duramente" y que los problemas de la zona euro estaban "comenzando a proyectar una sombra" sobre Estados Unidos.

Su rival en las elecciones presidenciales, Mitt Romney, dijo a su vez que el informe sobre el desempleo es una "noticia devastadora''.

Según el informe mensual de trabajo elaborado por el gobierno, se crearon sólo 69.000 puestos de trabajo en mayo, la cifra más baja en un año, mientras que la tasa de desempleo subió por primera vez en once meses, a 8,2%. Se trata de una cifra clave, ya que los gastos de los consumidores norteamericanos representan el 25% de la demanda mundial, por lo que la salud de su mercado laboral y el poder de compra de los estadounidenses tienen repercusiones mucho más allá de sus fronteras.

Por otro lado, el Instituto de Gerencia y Abastecimiento informó que su índice sobre la actividad fabril norteamericana bajó a 53,5 en mayo desde 54,8 de abril, aunque logró mantenerse por encima del nivel de 50, el umbral que separa el crecimiento de la contracción.

Estas cifras refuerzan las voces de quienes reclaman que la Reserva Federal decida lanzar una nueva ronda de estímulo monetario.

Al sombrío panorama norteamericano, se sumó algo que ya se insinuaba: la desaceleración también golpea a la segunda economía del mundo y estrella de las economías emergentes, China.

Allí también cayeron los indicadores del sector industrial. El índice oficial de gerentes de compra de China -que cubre a las empresas más grandes del país, en general respaldadas por el Estado- cayó a 50,4 en mayo, la cifra más débil de este año, con la producción en su menor nivel desde noviembre de 2011.

Otro indicador clave, el índice industrial HSBC, que cubre a las empresas privadas más pequeñas, retrocedió a 48,4 desde 49,3 en abril, su séptimo mes consecutivo bajo 50.

Los inversores, sin embargo, esperan un repunte de China -la mayor responsable del crecimiento del mundo en los últimos años-, pese al golpe generado por la crisis europea y la debilitada economía estadounidense.

Pero difícilmente tengan suerte: según los analistas, el crecimiento se desacelerará un 7,9% en el segundo trimestre, la primera cifra por debajo del 8% desde 2009. Y aquí también es posible que las autoridades se sientan inclinadas a intentar nuevos estímulos.

"Lo que es realmente preocupante son los nuevos pedidos que comenzaron a contraerse, y los inventarios, que empezaron a subir a un ritmo inusualmente rápido", señaló Dariusz Kowalczyk, economista senior y estratego de Crédit Agricole CIB en Hong Kong.

La Unión Europea, paralizada ante la crisis financiera y sin consenso para encarar su solución, se mantiene estancada, cuando no en retroceso. Según datos previos de Francia y Alemania, las dos mayores economías del continente, sus sectores industriales se contrajeron a su mayor ritmo en casi tres años. En el primer trimestre, sólo la fortaleza alemana evitó que la zona euro cayera en recesión.

Las fábricas de Italia se contrajeron por décimo mes consecutivo, y en Gran Bretaña, para no ser menos, la industria sufrió su mayor reflujo en tres años. En España, en tanto, el índice industrial cayó por debajo del de Grecia, los dos países que hacen temblar a la UE y siembran serias dudas sobre el futuro del euro.

Los mercados bursátiles se hicieron eco de los informes negativos y cerraron con fuertes pérdidas. Wall Street cerró con una caída de 2,22%, la mayor del año. Fráncfort retrocedió 3,42%, París perdió 2,21% y Londres, 1,14%. En Tokio, el Nikkei cayó 0,7 por ciento.

"MAYO NEGRO" PARA LA ECONOMÍA

Arrastrada por la crisis europea y una creciente desconfianza de los mercados, la economía global cerró un mes negro, con fuertes caídas de las bolsas, crecimiento del desempleo y una preocupante desaceleración de EE.UU. y los países emergentes, que son los que -hasta ahora- mejor resistieron la tormenta

LAS CIFRAS

11%

De desempleo

El índice en la eurozona trepó en abril al máximo histórico desde su creación.

536

Puntos

La prima de riesgo de España cerró ayer su peor semana desde la entrada del euro.

3,42%

Cayó la Bolsa de Fráncfort

Fue una de las mayores caídas en los mercados europeos, que ayer se derrumbaron.

0,2%

El crecimiento de Brasil

El magro aumento del PBI en el primer trimestre del año fue peor de lo previsto.

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