ESTAMBUL.- Estados Unidos está decidido a acentuar su colaboración con los rebeldes sirios en el levantamiento contra Bashar al-Assad y no descarta la imposición de zonas de exclusión aérea, según advirtió ayer la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.
"Nuestros servicios de inteligencia, nuestros ejércitos, tienen responsabilidades muy importantes y roles que asumir, así que vamos a establecer un grupo de trabajo para hacer exactamente eso", afirmó la secretaria de Estado.
Consultada sobre si esas discusiones incluían opciones como imponer una zona de exclusión aérea sobre el territorio que controlan los rebeldes, Clinton dijo que ésa era una las posibilidades que "necesitan un mayor análisis", según fue acordado con Davutoglu, y afirmó que ninguna decisión era inminente.
"Este es un asunto sobre el que debemos discutir toda clase de opciones potenciales, pero no podemos tomar las decisiones sin hacer un análisis intenso y una planificación operativa", afirmó.
Sin embargo, sus comentarios fueron lo más cercano a una sugerencia de intervención militar directa que ha hecho Washington. La imposición de zonas de exclusión aérea de parte de potencias extranjeras fue crucial para ayudar a los rebeldes libios a derrocar a Muammar Khadafy el año pasado.
Se cree que los insurgentes sirios reciben armas de Arabia Saudita y Qatar. Estados Unidos y Gran Bretaña sostienen, en tanto, que sólo han brindado ayuda no letal.
Se trata de equipos de comunicación y otros materiales así como financiación directa. "Estamos gastando unos 25 millones de dólares" en este tipo de equipos "destinados a la sociedad civil y los activistas", declaró Clinton.

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